ISLA
"Yo soy quien vela
el trazo de tu sueño."
Gastón Baquero
Yo te amo isla
aunque seas un límite tejido y destejido
gravándome la sombra
llevándose el verano en una hoja
negra y traslúcida
aun cuando frágil juegas en los dedos
de la lluvia
y te padezco en mi memoria y me presiento
libre
porque tu corazón es un bosque de
furias y benevolencias.
Yo te amo isla
fuerza y moneda entre los dedos
invitando a la sublevación de los
cuerpos
en los que yo sé que existo
cuando la noche renueva el cristal de su
mejilla
y nace súbita
haciéndome sentir que nunca me abandonas
que me inventas
que me finges jardines y cristales
en la pequeña eternidad de arena
e inocencia
donde tú me posees mejor y para siempre.
Yo te amo isla
aun cuando el sueño me obliga a disolverte
escanciando arena entre nosotros
aun cuando hasta las cuerdas inventadas
donde sobrevivo
se deshacen
y dejamos de ser esos dos personajes de
una misma película
dos seres que yo siento ahora como una vocación
extraña y definitiva
aun cuando jugando al escondite nosotros
perdimos ese algo que se yergue y acaba
haciéndonos igual a los demás
hombres.
Yo te amo isla
conspiración en la conspiración
fuerza en la fuerza
llena de dardos y sonidos.
Nadie lo sabe todo mejor que tú.
Yo te amo ínsula
¡quién viene a lamer en mi
cara tu pasado
la extraña indiferencia de par en
par abierta como un hombre o un país
o un manojo a medio despertar!
Yo te amo ínsula
donde familias tonsuradas con un hijo plantado
en el desierto o en la selva
me hablan sólo de la gloria y la
paz de los museos
y los cuerpos extendidos levemente de una
boca a otra boca
propagan esas manchas increíbles
que asustan como muros o niños asesinos
Yo te amo isla
espía de mi esfuerzo y de mi vida
porque ríes en la luz amarilla del
espejo
y me haces recordar que he sido amenazado
por un gesto superviril
que me he perdido en una red vacía
que estoy enfermo de flores ácidas
que así responde un niño ante
una trampa o una marca.
Yo soy un silencio de voces reunidas
de muertos amigos repitiendo la turbia indiferencia
soñando siempre la belleza de algún
lugar remoto
algo como París o la irrealidad la
alta ceniza que llenará las bocas.
Sí
el mundo es un bello libro donde leer cómo
huele una época
para descifrar a través de sus carbones
el sentido último del delirio o la
tristeza.
Sí
justo cuando lo maduro y lo imposible arrancan
un pez al paraíso
y la adrenalina rellena los cuerpos aplastados
y los hipocampos y los jardines invisibles
y los rumores enemigos tiemblan en su origen
he creído verte uniendo los dedos
en una orquídea o en un Cristo adolescente
que escribe nombres a lo largo de la costa
con un dedo tan agudo como una fibra de
ballesta.
Yo te amo ínsula
ruiseñor ensimismado en la vigilia
arrasado en la nube crujidora
pero quisiera que me miraras como si no
existiese.
Yo nací deshabitado.
Ah ínsula que entras al poema y
te conviertes en su centro
en su rey imaginario
en el súbito horizonte
en mi rostro
en el caballo de la muerte
yo quisiera sentirme y perderme en las raíces
jinetes de los muros
en la ciudad que recorren los cuerpos fosforescentes
y capaces de llorar
en las piedras la flauta el estero
en la fruta de escarcha
en el padre loco y su cuchillo
en el rectángulo de aguas donde vive
la luna.
Yo soy esa historia tan serena de ser dos
de ser lana y niño maldormido
pobres muros vagas llamadas telefónicas
alguien que se despide como si tras la puerta
hubiera siempre un maëlstrom o una
flor carnívora
(Soy un poeta de la mano izquierda
y esa noticia partirá mi memoria
en dos pedazos.)
Yo te amo ínsula
a esas horas suntuosas cuando las miradas
son tulipanes amarillos
y después
sin una excusa
tenga o no tenga estas ganas enormes de
abrazar.
Yo te amo ínsula
estoy en ti sepultado bajo el bello peso
de tu cuerpo sarmentoso y de jugos oscuros
estoy muriendo hablando de otro tipo de
desnudez
y perderme en el aliento de tu cielo
sentir la sombra de tu ángel
ser tu criatura gemidora
los ojos inventados una tarde sobre el mar
el gigante que te mira a la cara fijamente
y te levanta febril sobre la muerte.
¡Ah isla vine a contemplarte mientras
persistes como un dios en cuyo cuerpo
se olvidan esos juegos de luces contra natura
donde yo sé que existimos!
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