NOCTURNO
DE LAS ESPIGAS
Esta es la clara noche de
las espigas y las estrellas
Y de la media luna, pastora de las lentas
vigilias y las lumbres pálidas,
Recortando el perfil redondo de la colina
fresca.
Esta es la clara noche de
las estrellas y las espigas
Y del lenguaje delicado y trémulo
de las azules flores
Que espolvorean de pólenes de plata
las sombras diamantinas.
Esta es de las estrellas
y las espigas la noche clara,
De los frescos aromas, del verde estallido
de los inquietos brotes,
De las breves llamas de oro de las nuevas
hojas y de las brillantes pelusillas
de las ramas.
Esta es de las espigas y las estrellas
la clara noche
Y de la voz ardiente de grave espuma de
la paloma cálida
Que medita en su nieve las tiernas formas
de la llama insomne.
De las espigas y las estrellas
es la clara noche esta
En que el silencio abre las puertas inefables
de la armonía de las esferas
lejanas,
Cuando en coros rituales danzan las flores
y se enciende de sueños la
floresta.
Esta de las estrellas y
las espigas la clara noche es
En que trenza vibrante y enajenada sus
tresillos de plata y la flébil
filomela
Y en que los chopales pálidos tiemblan
al helor escarchado de su rondel.
La noche clara de las espigas
y las estrellas es esta
En que la media luna segando con su hoz
la blanca mies
Va en apretados haces de luces, allá
por la colina, haciendo su diáfana
faena.
Esta es la clara noche de
las espigas y las estrellas
En que el cielo y la tierra funden sus
pintados frutos y sus vivas aguas,
En que la fuente levanta de cristal y
de flores talladísima cesta,
Ofreciendo de rodillas a la unción
gozosa de la noche enamorada.
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