DISCURSOS DEL DÍA
DEL JUICIO
Yo, un oscuro cartero pedaleando,
siento que así sucede.
Hoy Día del Juicio se va a acabar
el tiempo.
Pedaleo por las ciudades, salgo al campo
entro en los pueblos de una sola calle
y estos seres que dejan
sus sopas para abrirme las puertas
ponen la misma cara en todas partes.
Los que se salvan, los que se hunden
tiene el mismo rostro de adiós
a todo esto.
Estábamos tan bien,
dicen, con esta sopa
de lunes martes miércoles y viernes
tan bien con nuestros perros orinando
en el piso
con el trabajo que abandonaríamos
la próxima semana,
que nos apena recibir esta noticia.
Así que este es el Día Final
aparentemente como los otros
un día lluvioso en uno de los meses
de lluvia que trae el año.
En adelante no habrá días
de invierno
ni tardes de verano
ni noche oscura bajo las estrellas.
Un año más y seríamos
dioses.
Había de ser domingo
y que lloviese.
Todos los ángeles nos ven salir
con nuestras capas
se mueven en sus sillas, sonríen:
pobres los hombres tratando de acabar
limpios de fango
secos de lluvia,
alcanzando a un cartero para contarle
que se ha equivocado:
no son culpables, no son santos.
Hoy es un día en
una estación en que abundan las
lluvias
se enfría la sopa
los perros pelean con los gatos,
mañana tiene que ser un día
más.
|