HUMEDECE
TUS DEDOS
A Tomás Borbonet, mi amigo pintor
humedece tus dedos entíbiame un
poco
y no me reconozcas
ni digas por ahí que he sido
como un pino cortado muy lejos del mar
o un cuerpo que al conversar se confundía
hasta no decirte nada
hasta que solo el techo de su vida simulaba
una sombra inmensa contra los temporales
y los abatimientos
endurécete hasta que el viento
tema de ti
hasta que seas puro
avisa al juan o al pedro que conozcas
sobre la tierra
que tienes una muchacha en la ciudad amándote
algo como un animalito que se esconde
bajo la piedra
o una lluvia demasiado contraria para
sentirse
di "que me posees toda" desde
el adentro turbio y raro
y que espero
desde unas 8 en que me fuiste más
semejante
por tus castillos de óleo tus rostros
levantados
tu tamaño nuevo
que espero por tu posible regreso tu enseguida
vuelta
y por una flor que me traigas
fea
que tu bota no se haya atrevido a pisar
|