CEPA
DE UN CUERPO
Que toda plenitud sea ese
torso, y que los pájaros
nacidos de su piel tu compañía:
un día del verano será finalmente
eterno
si yace junto a ti aquel a quien amábamos.
Piel, eternidad, plenitud,
irisdicencia;
cifras de ese cuerpo que solo tú
describirás
oscuro y entrevisto, en el mar, cuando
la tarde
y el tedio y el amor abren una misma copa.
Copa levantada en el hervor.
Las despedidas
serán el rito amargo demorado de
cada página.
Que tanta soledad pueda de pronto quebrantarse;
te salvará ese cuerpo.
Cuando te roce, vivirás.
Pétalo en el aire. Abrazo apenas
sostenido.
Si la belleza es cosa cierta, sé
que terminará cegándonos.

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