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Ángel
Gaztelu
(Navarra, España, 1914)
Oración
y meditación de la noche
(continuación)
Quisiera callar, mientras siento los secretos estallidos de la llama
Quisiera callar... pero es el amor quien en mí levanta su
canción
altísima,
su canción ardiente y perfecta y redonda como una granada.
Quisiera callar... pero su ardor irresistible es quien mueve mi
voz
esta noche en que estoy encumbrado como en monte de delicias,
tan cercano, ay, del cielo que podría arrancar con las manos
al árbol de la noche tan florido, la emoción tan clara
de sus frutos.
Oh noche, monte ilustre, alto, cuajado paraíso,
recreado por la estrella, fruto que en mi mano inventa ti un cielo,
que examina mi garganta y la enciende en nuevo cántico.
Cántico de unión perfecta en esta música callada
aprendida, oh estrella, en el blanco y conmovido manar de tus
lumbres,
aguas vivas, altas, que han apagado las ansias fáciles de
los
surtidores
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