A
niceto Valdivia
(Sancti Spíritus, 1857-La Habana, 1927)

El Hermafrodita de Velletri

Cuando el antiguo mundo se extinguía
enervado de arte y de cultura,
su prestigio más alto: la escultura,
selló gloriosamente esa agonía.

Afrodita sensual, vivir quería
modelo eterno de la edad futura;
y su propia viril regia hermosura
Cupido a los artistas imponía.

Un escultor corintio halló la norma.
En una ambigua, voluptuosa forma,
los dos sexos fundió, con diestra osada.

Y lascivo, el Andrógino imprudente,
mezcla de efebo y ninfa, sonriente
nos lo promete todo... y no da nada!...

 

 

 



Imprimir
www.cubaliteraria.com