|

Carilda
Oliver Labra
(Matanzas, 1924)
Me
desordeno, amor, me desordeno
Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Te
toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.
Y
mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mala promesa de veneno;
y
aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.
|