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Emilio
Bobadilla
(Cárdenas, 1862-Biarritz, Francia, 1921)
A
una cubana
I
En
tus ojos lánguidos,
parleros y oscuros,
ojos de andaluza,
sensuales y húmedos,
bullen las pasiones,
lloran los crepúsculos.
Ciñe
tus cabellos
-selva enmarañada-
el arco de triunfo
de tu frente pálida.
Tu
seno que sube,
tu seno que baja,
de tu aliento al ritmo,
cual del mar el agua;
tus caderas duras,
carnosas y arqueadas,
de lujuria gritos
al más frío arrancan.
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