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Federico
Urbach
(Matanzas, 1873-1932)
Siempre
tú...!
Ya
lejanas, mi amor, muy lejanas
nuestras
horas de dulce embriaguez,
he pedido al recuerdo sus alas
al pasado soñando volver.
He
anhelado, cautivo, de nuevo
tu amoroso dominio sufrir,
y en la malla fugaz de un ensueño
estar cerca, muy cerca, de ti.
He
querido, sediento, en mis labios
que aun conservan la dulce obsesión
de tus besos, sentir el engaño
de tus húmedos labios en flor.
Con
el haz de tus crenchas sombrías
mi cadena de nuevo forjar,
y otra vez depender de tus risas,
Y otra vez con tu llanto llorar.
Nuevamente
rendirme al influjo
que mi vida a tu vida enlazó,
y ampararte en el dulce refugio
que al regreso te dé el corazón.
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