|

José Jacinto Milanés
(Matanzas, 1814-La Habana, 1863)
El beso
De noche en fresco jardín
Sentado estaba a par de ella.
Yo joven: joven y bella
Mi serafín.
Hablábamos del negror
Del cielo, augusto y sin brillo,
Del regalado airecillo
Y del amor.
Hablábamos del lugar
En que primero nos vimos;
Y sin querer nos pusimos
A suspirar.
A suspirar y a sentir
Gozo al volver a juntarnos
A suspirar y a mirarnos,
Y a sonreír.
Porque amor casto entre dos
Es colmo de las venturas,
Y unirse dos almas puras
Es ver a Dios.
|