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José Joaquín Govantes
(La Habana ¿?-1881)
Amor perdido
(continuación)
Ya sin él, ¿cuál será
la suerte mía?
Por este mundo triste y delirante
Faltándome la luz de tu mirada
Vagaré sin hallar paz un instante:
Pues tu amor para mí, Delia adorada,
Era la única estrella bendecida
Que aliviando mis tétricos dolores
Derramaba sus vívidos fulgores
En el desierto cielo de mi vida.
¡Cuánto mi pobre corazón
se agita!
¿Tú recuerdas, mi bien, la noche aquella
En que llena de fe, pura, y bendita
En prueba de tu amor me concediste
Oscuro rizo de tu trenza bella
Y guardarlo por siempre me exigiste?
Pues bien, ángel de amor, esa memoria
Unida vive a mi penar sombrío,
En mis horas de paz y de consuelo,
En mis noches de angustias y de hastío
Siempre ha calmado mi ferviente anhelo.
Yo la estrecho a mi seno adolorido,
Sobre ella vierto mi ardoroso llanto,
Y mi alma triste la venera tanto
Cual te venera a ti, dueño querido.
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