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Juan Marinello
(Las Villas, 1898-id., 1977)
Oro y ala
Tus manos pusieron ala
al oro de mis silencios.
¡Oro de mi soledad
que ahora te vas en el viento!
Volvamos a la montaña:
¡Ya hay alas en sus senderos!
La mañana dio sus oros
presos en su propio incendio,
la noche el oro transido
de espectaciones y miedo.
¡Dolor del oro cautivo!
¡Ya tienen alas mis oros!
¡Vamos, vamos al silencio!
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