Bogotá (PL).– Apenas concluido el Festival de Teatro, la capital colombiana se alista para dar cabida a la XIX Feria Internacional del Libro (FILB), considerada una de las tres más importantes de América Latina.
Convocada del próximo 22 de abril al 7 de mayo, en su transcurso Bogotá será proclamada Capital Mundial del Libro 2007.
Fuentes del comité organizador confirmaron a Prensa Latina que la presente edición rendirá homenaje a esta ciudad y a las seis urbes que ostentaron, con anterioridad, idéntica condición.
Estas fueron Madrid (España,2001); Alejandría (Egipto, 2002), Nueva Delhi (India, 2003); Amberes (Bélgica, 2004); Montreal (Canadá, 2005) y Turín (Italia, 2006).
Corferias, el recinto convertido hasta hace 48 horas en Ciudad-Teatro, se despoja con celeridad de ese ropaje y se prepara para acoger -en 20 mil metros cuadrados- a 55O expositores nacionales y extranjeros, 200 más que en 2005.
Según Hernando Restrepo, director general de Corferias, la FILB deviene motor impulsor de la industria editorial del área y consolida su papel como importante plaza de intercambio y contratos comerciales.
Desde su fundación en 1988 -agregó- se ha convertido en el suceso cultural más importante del país, en el sector de la letra impresa.
En esta oportunidad participarán distribuidores y libreros de América Latina y el Caribe, España, Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos, y se esperan unos 350 mil visitantes.
Paralelamenta al área de exhibición, se ofrecerán seminarios, foros, congresos y debates durante los cuales se analizará el presente y futuro de la industria editorial en el mundo, sus perspectivas y el influjo de las nuevas tecnologías.
También sesionará un Encuentro Internacional de Escritores, auspiciado por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá y la Cámara Colombiana del Libro, al que asistirán, entre otros, el mexicano Juan Villoro, la española Luisa Castro y Anita Nair, de la India.
A juicio de los organizadores, la dinámica registrada en la industria editorial colombiana, sobre todo en el renglón de las exportaciones a países de la zona andina, Centroamérica y el Caribe se ve reflejada en el crecimiento de la FILB.
En la edición de 2005, el espacio dedicado a la exhibición fue o de 16 mil, 548 metros cuadrados, unos tres mil metros menos que en esta ocasión.
Aunque la feria es aguardada con entusiasmo, los precios de los libros rozan lo prohibitivo, si se tiene en cuenta el salario medio de la población (180 dólares) insuficiente para satisfacer los requerimientos de la canasta básica.
De acuerdo con estadísticas oficiales, el promedio anual de lectura de los colombianos es de 2,4 libros per cápita contra el índice mundial que oscila entre 10 y 12.
Tomado de Prensa Latina