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Desde las Antillas hispanas*
Reinier Pérez Hernández, 30 de marzo de 2006
Para ofrecer una imagen de las Antillas hispanas, Revolución y Cultura concibe en esta tercera entrega correspondiente a 2005 un momento espacial —especial—, un dossier en el que cinco ensayos perfilarán un lugar de privilegio en el que el lector pueda adentrarse y cruzarse —disentir o consentir— con reflexiones sobre la literatura, las artes plásticas y el teatro que se hace en esta zona del Caribe: “Sangre, sudor, tinta: esencias poéticas en Nicolás Guillén”, de Marilyn Grace Millar; “Imaginarios urbanos puertorriqueños”, de Myrna García Calderón; “Visiones de Quisqueya en la literatura de la diáspora dominicana”, de Rita de Maeseneer; “Testimonio, espiritualidad y resistencia en el teatro de Chiqui Viciosos”, de Vivian Martínez Tabares; y “Tras el vuelo de las cigüeñas: artistas mujeres del Caribe hispano”, de Ivonne Muñiz.

En este “momento” antillano, Grace Miller revela en la poesía de Nicolás Guillén cómo aflora el tema de la esclavitud, en vínculo con las figuras de “la sangre” y “la tinta”. García Calderón se acerca a dos ejemplos contemporáneos de representación del (imaginario del) espacio urbano, visitando de esta forma, desde la literatura, la ciudad de los márgenes y la ciudad de la nostalgia —Sirena Selena vestida de novia, de Mayra Santos-Febres, y San Juan, ciudad soñada, de Edgardo Rodríguez Juliá—. Y De Maeseneer elabora sus juicios a partir de tres libros de autoras de la diáspora dominicana —Geographies of Home, de Loida Maritza Pérez; ¡Yo!, de Julia Álvarez; y Drown, de Junot Díaz— para descubrir tras sus trazos narrativos cómo es recreada y representada Quisqueya desde la literatura que se escribe fuera de sus fronteras.

Por su parte, Martínez Tabares e Ivonne Muñiz leen la obra producida por mujeres, y se detienen en sus significados (que no los detienen). De este modo, si la primera observa la perspectiva intercultural de los textos de Vicioso y el interés en destacar el rol de la mujer en la sociedad dominicana; la segunda convoca en sus páginas una reflexión sobre la (función de la) maternidad vista a través de la obra de María Magdalena Campos-Pons, Martha María Pérez Bravo, Lizette Lugo, Yami Martínez, Alicia Leal, Raquel Paiewonsky, Ana Rosa Rivera y Marta Pérez.

Si estos cinco ensayos van a perfilar un rostro literario y artístico de las Antillas hispanas, otros cinco desplegarán en sus páginas una variedad de temas —rostros— que irán desde la onomástica hasta las estrategias autorales para usar el “yo” tanto en contextos propiamente literarios como en contextos sociales. Veamos… O leamos:El primero de estos ensayos se debe a Jaime Sarusky: “El arte de poner nombres en Cuba”, sin duda relevante, singular y demasiado original y liberal en muchos casos cubanos. El segundo es de Luisa Campuzano: “Historia de una batalla cubana de Don Quijote”, que reconstruye la polémica literaria y política que se originó en Cuba a partir de la publicación, en 1903, del soneto “La más fermosa”, de Hernández Miyares. Luego Israel Castellanos León, en “Domingo Ravenet, ante todo ¿un escultor?”, recuerda no sólo la integralidad de Ravenet —entre cuyos tantos caminos artísticos estuvo el de la cerámica, la pintura, el fresco, y el grabado—, sino también las vertientes estéticas que marcaron su obra: la figuración y la abstracción pictórica y escultórica. Amado del Pino propone, páginas más adelante, un ciclo de reflexiones sobre “algunos de los elementos cardinales de la vida teatral cubana de los últimos años”, que inicia ahora con “Actores estrenando el siglo”, y en el que su autor se centra justamente en el necesario arte del actor —sin ellos no creo que haya mucho teatro—, y específicamente en los actores que han ido apareciendo —o en los que han ido desapareciendo— a lo largo de los últimos cinco años en las tablas cubanas. Finalmente, aparece como cierre “Nélida Piñón. Usos del “yo” en los años 90”, de Carmen Villariño Pardo, que busca acercarse no sólo al uso y las identidades del “yo” biográfico en la obra literaria de la Premio Príncipe de Asturias  de las Letras 2005, sino al modo en que su autora los ha ido construyendo a lo largo de su trayectoria literaria: como autora —cuando apenas era conocida—, sí, pero también como figura pública y reconocida, como Presidenta de la Academia Brasileña de Letras o como profesora universitaria.

He aquí el grueso de las lecturas que ofrece RyC, las cuales se complementan con los cinco artículos que aparecen “A tiempo” y que tratan sobre el poemario La sucesión, de Caridad Atencio; La encrucijada del Tiempo, de Luis Lápidus; la muestra de cine alemán que se exhibió en La Habana en junio de 2005; la obra artesanal y musical de Eduardo Córdova; y Confesiones del estafador Félix Krull, de Thomas Mann


*Revolución y Cultura, No. 3, Año 47, julio-septiembre de 2005. Directora: Luisa Campuzano. Dirección: Calle 4, no. 205, e/ Línea y 11, El Vedado, La Habana, 10400. Telf.: 830-3665. E-mail: ryc@cubarte.cult.cu. Sitio Web: www.ryc.cult.cu. ISSN 0864-1315.