En el primer número de Revolución y Cultura correspondiente a 2006, lo primero que se perfila son las memorias de Graziella Pogolotti; a continuación, las páginas van abriendo referentes del teatro, la música y el cine; finalmente, todo queda desplazado hacia el campo de las artes plásticas, que ocupará el centro de esta entrega preparada justamente para coincidir con la novena Bienal de La Habana. Por eso me voy a correr hacia ese centro —inercia—, sin que por eso obvie las memorias y los abordajes al teatro, la música y el cine. Volveré sobre ellos.
En ese espacio dedicado a las artes plásticas, los ensayos van a configurar diversas propuestas. Está el trabajo arqueológico que realizan Pepe Menéndez, Israel Castellanos León y Ramón Vázquez en sendos artículos. El primero, “Enrique García Cabrera o el pintor equivocado”, rescata una figura importante del diseño gráfico cubano de la primera mitad del siglo XX, que amén de sus malogradas incursiones por la pintura, éstas no le valieron el mismo reconocimiento y celebridad que su trabajo gráfico. El segundo artículo, “Una demolida caseta, una tronchada política cultural”, re-anuda la historia de una frustrada política cultural en los años 40 y 50 con la historia de un pabellón para exposiciones de pintura instalado en 1949 en el Parque Central. Y el último, “Altolaguirre en la pintura cubana”, introduce al lector cinco textos escritos por el transterrado Manuel Altolaguirre y que, rescatados por RyC con motivo del centenario de su nacimiento —se cumplió el pasado año—, “testimonian el encuentro sensible e inteligente con una parte de los mejores pintores cubanos del momento”: aparecidos en diferentes publicaciones y catálogos, los textos son “Palabras al margen de Víctor Manuel”, “La Galería del Prado”, “Mario Carreño (1942)” y dos “Notas sobre Felipe Orlando”.
Si “Un team para Play Ball”, de Caridad Blanco, muestra cómo se conjugan en el concepto de lo lúdico, del juego, las diferentes —y similares— poéticas de Reinerio Tamayo, Alain Pino, Rubén Alpízar y Douglas Pérez, quienes se presentaron juntos en la galería Espacio Abierto, de la propia publicación; “La filosofía de tocador revisitada”, de Rafael Acosta de Arriba, sigue las huellas que dejan la obra y el discurso plásticos de Cuty Ragazzone (Gustavo César Echevarría).
Otros tres textos ya irán por el camino de la fotografía y de algunos cultores de este arte. Hablo de “Si no encuentras la luz, invéntala. Imágenes e imaginación en René Peña”, donde Jaime Sarusky emprende una visión de la trayectoria artística de Peña, desde sus comienzos hasta hoy; “Andar con Luc Chessex”, donde Reynaldo González rememora la presencia, el estilo, la mirada particular e influyente que dejó este fotógrafo suizo mientras vivió en Cuba en los años iniciales de la Revolución, desde 1961 hasta 1974; y, finalmente, “Joaquín Blez: el fotógrafo dandy”, donde Ileana Cerero Amador se acerca a una zona de la obra de Blez poco atendida: la de la foto de estudio. Así RyC conformó este momento dedicado a las artes plásticas, que concluye con un ensayo de Alejandro G. Alonso sobre la cerámica, los vidrios y los bronces —expresiones escultóricas recientes— de Alfredo Sosabravo.
Retomo lo que dejé dicho en el párrafo inicial, para ya ir dejándole al lector esta entrega de RyC sin que reconozcan otros referentes: la voz memorialista de Graziella Pogolotti —quien recibió el pasado año el Premio Nacional de Literatura—, de quien se publica un fragmento de las memorias suyas —donde ella evoca la vida de una leyenda habanera: la Eva Fréjaville de Carlos Enríquez y luego de Enrique Collazo. Por su parte, Amado del Pino continúa sus artículos sobre asuntos del teatro. En esta ocasión lleva a la letra de molde el tema de la promoción de espectáculos teatrales en publicaciones, en la radio y en la televisión. Mientras que Fernando Sáez Carvajal evoca, recuerda, extrae de su memoria al cantautor Polo Montañez, que él conoció en Las Terrazas, Pinar del Río, antes de que la fama se ocupara de llevarlo a los primeros lugares de la música cubana. Y Frank Padrón, a su vez, ofrece una reseña del pasado Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, donde pasa revista a los títulos que fueron proyectados, tanto los de origen latinoamericano, como a los del resto del mundo.
Cierro ya estas palabras haciendo referencia a las tres secciones más periodísticas: “A tiempo” incluye una entrevista a Nancy Morejón y Ángel Augier —personalidades de las letras cubanas que fueron homenajeadas en la pasada Feria Internacional del Libro, en Cuba—; y reseñas sobre el libro de ensayo Por los caminos de la mar, de Guillermo Rodríguez Rivera; una exposición de Robert Mapplethorpe, abierta en la Fototeca de Cuba; y otra sobre dos exposiciones del Museo Nacional de Bellas Artes: una de pintores modernos cubanos, la otra sobre Zaida del Río. Y, bueno, también las secciones “Vistazos” y “Espacio Abierto”, donde se anuncian hechos que han sido noticias en el mundo cultural cubano.
Ecce RyC. Con su foco artístico, y más, abierto.
* Revolución y Cultura, No. 1, Año 47, enero-marzo de 2006. Directora: Luisa Campuzano.