Apariencias |
  en  
Hoy es lunes, 9 de diciembre de 2019; 5:11 AM | Actualizado: 06 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 216 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Razones de una vida

María del Carmen Mestas, 08 de marzo de 2011

Apasionada defensora de los derechos de la mujer, a Mariblanca Sabas Alomá llegaron a llamarla “La campeona del feminismo”. En el contexto de la rígida sociedad patriarcal de su tiempo se alzó contra  las injusticias.

Estuvo en el vórtice de acontecimientos políticos y sociales  e hizo un  periodismo de denuncia contra los gobiernos de turno y sus personeros. Además, se mantuvo junto a los campesinos y obreros  en sus huelgas y demandas reivindicativas. En otra línea, abordó temas del arte, la cultura, las relaciones internacionales y  de cívica ciudadana.

Hija del veterano de la independencia Francisco Sabas y de Belén Alomá, nació el  10 de febrero de 1901, en Santiago de Cuba,  en un hogar donde se amaba la patria, la libertad.

Su formación en el periodismo fue realmente prodigiosa; en El cubano libre conoció a Federico y Pancho Henríquez Carvajal, a Pedro y Max Enrique Ureña, así como a Emilio Bacardí, quienes con su magisterio contribuyeron a enriquecer su espíritu y a iniciarla en las letras.

A la muerte del padre, la familia se estableció en La Habana. Rica en acontecimientos políticos, sociales y culturales es la década del 20 al 30, y Mariblanca fue protagonista de sucesos trascendentales de nuestra historia. Colaboró en la organización del Primer Congreso Nacional Femenino, en 1923. Fue fundadora del  Movimiento de Veteranos y Patriotas y firmante del  Manifiesto del Grupo Minorista. Se vinculó a la Liga Antiimperialista y a la Anticlerical. Junto a Mella, participó activamente en la creación de la Universidad Popular José Martí.

En esta etapa de reafirmación de nuestra identidad no desmayó en su fructífera labor periodística. Dispersos en periódicos y revistas están sus crónicas en las que luchó por la igualdad  de la mujer, combatió la discriminación racial, apoyó la Revolución rusa, atacó a la burguesía y se opuso al golpe militar de Batista en 1952. Trató, entre otros, temas escabrosos como la infancia abandonada, los hijos e hijas ilegítimas Su firma aparece en publicaciones como Diario de Cuba, Orto, El Sol, Astral, El Heraldo de Cuba, El Heraldo, Excelsior, El Mundo, Pueblo, Castalia, Avance, Atuey, El País, Diario de la Marina, Información, Carteles, Social, BohemiaGrafos, Fragua. Sus artículos además fueron recogidos en revistas y diarios de España, Costa Rica, México, Brasil,  Unión Soviética.

En 1940 participó como delegada a la Asamblea Constituyente y fue la primera  mujer ministra sin cartera del país. 

En la entrevista ¨Diálogo para el recuerdo¨, publicada en Romances, comentaba: ¨Las mujeres periodistas afrontábamos en épocas anteriores al Triunfo de la Revolución, innumerables dificultades. Por regla general, se nos pagaba menos, aunque trabajásemos más. Se cebaban en nosotras las damas aburguesadas, los explotadores de todo tipo, la clerigalla, la misma gente de órganos de prensa retrógrados y serviles, pero existían muchos compañeros de sólido prestigio que nos secundaron y nos apoyaron. Además, siempre, sin exageración alguna, nos estimulaban y nos respetaban. Periodismo femenino es sinónimo de periodismo combativo.¨

Sus últimos años en la prensa los pasó en la revista Romances en la que continuó escribiendo y participando en las batallas en defensa de Angela Davis y el pueblo de Viet Nam.

Mariblanca desarrolló una intensa carrera literaria. En México tomó cursos de arte; los de apreciación literaria con Federico de Onís, en la Universidad norteamericana de Columbia y con Pedro Salinas, en la de Río Piedras, Puerto Rico. Ganó varios juegos florales. Juan Ramón Jiménez recogió los poemas vanguardistas de Mariblanca en la antología La poesía en Cuba (1936). 

Además publicó: La rémora y Feminismo, volumen que debe ser objeto de estudio por toda la proyección de su pensamiento progresista, el prólog de este  Emilio  Roig de Leuchsenring, destaca: ¨Y sin exageración ni apasionamiento, y este libro bien claramente lo revela y confirma, puede afirmarse que los principios e  ideales del feminismo, la conquista y reconocimiento de los derechos y libertades civiles, sociales y políticas de la mujer y  su igualdad en ellos al hombre, han tenido en usted propagandista y apóstol de superlativas cualidades, por su entusiasmo, por su fe, por su  inteligencia, por su valentía  y por la claridad, precisión, sencillez y oportunidad, de que ha sabido revestir, haciéndolas así más efectivas y logrando para ellas amplia difusión y generales simpatías, todas sus campaña periodísticas.¨

Por sus luchas reivindicativas, su accionar político, las verdades defendidas en el periodismo que ejerció, Mariblanca ha sido considerada como una de las mujeres más destacadas de su tiempo. Falleció en La Habana, el 18 de  julio de 1983.

Tomado de Mujeres