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¿Cómo hago mi feria?

Cubaliteraria, 16 de abril de 2011

Después de concluida la Feria Internacional del Libro, muchos hacen sus propios balances de los resultados y de el alcance concreto de cada edición.  Cubaliteraria propone este intercambio que el articulo de Juan Nicolás Padrón indujo por sus interesantes y polémicas conclusiones.

 
 
 
Obviamente, estos cambios estarán matizados por adecuaciones y ajustes necesarios, asentados en circunstancias y condiciones concretas para cada año y territorio. Buscan racionalidad en una economía que se está transformando en sus relaciones estructurales, pero también quieren encontrar flexibilidad en la promoción, y sobre todo, eficacia cultural, además de eficiencia económica. Aspiran a acercar la Feria Internacional del Libro de La Habana al diseño de ferias del libro de América Latina, sin que se pierda la tradición de asistencia masiva que caracteriza nuestra cita. En la XX Feria se encontró una opción para desconcentrar actividades y ventas del recinto ferial; el resultado de esta decisión logró efectos positivos sin deslucir los objetivos que habían alcanzado las ediciones anteriores, aunque tal vez remarcó un cierto carácter de “romería” en las actividades de La Cabaña y El Morro; habrá que discutir si la sede debe o no permanecer en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña por los razonamientos que hemos seguido; existen otros recintos feriales o espacios que podrían convertirse en sitios para estos propósitos: es un tema para debatir junto a otros más, pues solamente he lanzado estas flechas al aire como tormenta de ideas, con la aspiración de que contribuyan a una discusión colectiva en la que especialistas y expertos analicen estos temas con mayor objetividad y conocimiento de causa, sin olvidar los criterios del público que regularmente ha asistido a cada edición de la Feria (leer articulo completo)
 
 
 
...servida por Cubaliteraria la polémica, me permito aportar a la tormenta de ideas, a ver si acabamos de ponernos de acuerdo, y nos mudamos, o acordamos que no hay más remedio que amar por siempre a La Cabaña, y fajarnos por otra cosa la próxima primavera. En la misma cuerda de aclaraciones metodológicas, pido a quienes leen desde fuera de la capital que disculpen el “habanocentrismo”, pero mal puedo juzgar o proponer sobre realidades que desconozco. Ignoro si en el resto del país autoridades y artistas se tiran de los pelos buscando también un local o locales donde meter la gran fiesta que ofrece el MINCULT a principios de año. Espacios que sean céntricos, amplios, techados, frescos, con espacios para presentaciones y ventas simultáneas –y esta es una enumeración básica.(leer artículo completo)
 
  
 
En mi condición de persona de la tercera edad con afecciones crónicas, consustanciales con mis casi siete décadas de vida, me fue mucho más cómodo ir a cualesquiera de esas sedes a cubrir periodísticamente las presentaciones de libros que en esos sitios tuvieron lugar, que trasladarme hasta el recinto ferial en la periferia de la ciudad; visitas a las que he renunciado desde hace varios años por mi estado actual de salud. Si bien el transporte mejora ostensiblemente en los días en que se desarrolla la Feria Internacional del Libro, el trayecto que las personas mayores —sobre todo si tienen alguna discapacidad física— deben recorrer hasta las instalaciones de la Fortaleza es demasiado gravoso. (Leer articulo completo)