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La madre negra de Martí, un texto revelador

Leonardo Depestre Catony, 18 de abril de 2011

La bibliografía en torno al Héroe Nacional de Cuba es siempre bien recibida, en especial cuando aporta elementos en torno a su personalidad o a la de aquellos que estuvieron cerca de él.

La Casa Editorial Verde Olivo pone en manos de los lectores un libro que lleva por título La madre negra de Martí, de 2009, centrado en la vida de una mujer perteneciente a esa inmensa columna de seres que forman, muchas veces cuestionablemente, el inmenso mundo «de la gente sin historia». Nos referimos a Paulina Pedroso.

La aproximación a la figura de Paulina nos la ofrece una investigadora en quien se descubre el placer por cuanto hace y el empeño de entregar nuevas fuentes del saber. Es la Doctora en Ciencias Históricas y profesora titular Josefina Toledo Benedit, quien con este texto ganó el Premio 26 de Julio en el género de biografía.

«Tiene el mundo dos razas: parecida a los insectos la una, la de los egoístas; resplandeciente, como si en sí llevara la luz, la de los generosos». Es esa la única distinción de razas que establece José Martí. Paulina Pedroso, a través de las páginas de este libro, nos revela su generosidad como patriota, su amor maternal por José Martí, su contribución a la independencia desde la emigración. Y todo ello dentro del más humilde anonimato, desde su afán de servir al cubano que luchaba por su patria.

Confieso como lector que Paulina Pedroso me resultaba totalmente desconocida. De ahí que sea ese uno de los méritos mayores del libro: entresacar, dar a la luz el ejemplo y el valor de una mujer negra, nacida libre, aunque de padres esclavos, dotada de una sensibilidad capaz de identificar el lado de la justicia y la razón.

Paulina emigró hacia Cayo Hueso en 1888, cuando tenía 33 años, y junto a su compañero en la vida, mudaron muy pronto hacia Tampa, probablemente en los inicios de 1889, donde la pequeña familia, pese a sus escasos recursos, estableció una casa de huéspedes en la cual se alojó Martí. Recordemos que tanto Cayo Hueso como Tampa se constituyeron en centros conspirativos de la emigración revolucionaria, dedicada en su mayoría al trabajo en  la manufactura de tabaco.

En la casa de los Pedroso convaleció Martí al sentirse enfermo, allí se le cuidó y protegió de cualquier plan de agresión por los agentes al servicio de España.

Martí escribe: «He estado enfermo, y me atendieron muy bien la cubana Paulina, que es negra de color; y muy señora en su alma…». No hay dudas del afecto recíproco surgido entre esta mujer, su esposo y José Martí, quien en más de una ocasión alude a Paulina en su correspondencia. Se conoce que el matrimonio hipotecó su casa (o la vendió) para entregar  el dinero a la causa de la Revolución que gestaban José Martí y demás patriotas.

La muerte del Apóstol tuvo que estremecer a Paulina de un modo muy entrañable. En ocasión del segundo aniversario de esta, el periódico Cuba, desde Tampa, en su edición del 18 de mayo de 1897, reproducía una nota de Paulina que Josefina Toledo Benedit incluye en su libro:

Martí!
Te quise como madre, te reverencio como cubana, te idolatro como precursor de nuestra libertad, te lloro como mártir de la patria.
Todos, negros y blancos, ricos o pobres, ilustrados o ignorantes, te rendimos el culto de nuestro amor.
Tú fuiste bueno; a ti deberá Cuba su independencia.1

A su regreso a la patria, con la instauración de la república en 1902, Paulina quedó sumida en la miseria, al punto que algunos patriotas conocedores de su hacer en la emigración promovieron un proyecto de ley que le concediera un donativo e hiciera justicia a sus méritos.
Esta historia, expuesta con los pormenores de la investigación, la recoge la Doctora Josefina Toledo Benedit en su libro, cuya cubierta reproduce el retrato de la patriota y contribuye a realzar los valores de una cuidadosa edición a cargo de Felipa Suárez.

La madre negra de Martí es un reconocimiento a quienes desde la más humilde condición, han contribuido desinteresadamente al engrandecimiento de la nación. Es también un libro que conduce al lector por toda una época y lo hace desde la óptica de una mujer admirable. Por más de veinte años la Doctora Toledo Benedit ha indagado sobre la figura de Paulina Pedroso. Es también la labor de ella, que brinda el resultado de tan arduo esfuerzo en poco más de 100 páginas, algo que como lectores debemos agradecer.

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1 Josefina Toledo Benedit: La madre negra de Martí, Casa Editora Verde Olivo, p.104-105.