Poesía de… Omar Pérez
De tono inteligente, la obra de Omar Pérez asombra por su frescura y capacidad de diálogo con el lector, bien avisado o neófito, porque sus motivos son como flechas que apuntan al corazón del hombre, donde radica no solo el sentimiento sino su razón.
Con el libro Crítica de la razón puta1 (Premio Nicolás Guillén 2010), se observa una renovada disposición del universo en versos, un necesario termómetro que desde Kant hasta nuestros días, se hace explícito bajo un título que remite al importante filósofo alemán para la era moderna.
Ofrecemos algunos de sus poemas, en los que persiste la importancia de la razón, ante motivos como estados del alma, la materia, Dios, la sociedad...y cuya óptica en ocasiones lúdica, otras reflexiva, merece la atención del lector.
Osmán Avilés
***
Los especialistas
La poesía es una casa abierta; casa sin puertas, tal
vez puerta sin casa.
A veces hay luz, eléctrica, de electricidad fascinante.
A veces hay oscuridad que no obedece a ninguna
falla en el sistema.
Alguien, porque cree que siempre debe haber luz,
se asusta porque no la hay,
cree que algún desastre debe haber sucedido.
Entonces se llama a los especialistas. Hoy sería
mejor asombrarse
de que el sol se esconda y al día siguiente vuelva
a salir.
Pero los especialistas intentan cancelar, junto
a la oscuridad, la casa,
como un mal compromiso o un sello de correos.
Tratan de enseñarnos de dónde a dónde debe
ir la poesía
como en un desfile, o una pasarela.
Diseñan a su alrededor un muro de conceptos.
La poesía no es sólo anterior a la palabra escrita
antecede también a la palabra.
Eras
Capitalismo, fase superior del egoísmo.
Socialismo, fase primitiva del altruismo.
Dios
Lo que constituye nuestra superioridad en tanto
que especie
no es el goce de la conciencia pues todo lo que es,
procede
y es transmisor de una conciencia; es nuestra
sospecha
e invención de Dios lo que nos ha hecho superiores.
Usufructuarios del mayor accionista que tiene la
eternidad
nos hemos vuelto al mismo tiempo miserables
deudores
pues a este intermediario han sucedido otros
no menos celosos pero sí más ávidos.
Somos en esto inferiores a las otras criaturas
que no pagan peaje ni intermediarios
para acceder a la conciencia cósmica.
La eternidad no es una empresa teológica.
La razón puta
Pascal no fue el primero en advertir que el corazón
tiene razones
ni Adolfo Guzmán el último en olvidarlo
al anunciar que
«no se puede tener conciencia y corazón». La razón
al servicio de la razón misma, el razonamiento
despojado
de todo claro servicio a la realidad o irrealidad
de las cosas
el raciocinio entregado a la servidumbre
del sentido común
que se adormece y adormece a la especie.
Cerebro, músculo adocenado
cabizbajo ante la circunstancia como burro
ante la zanahoria
qué derecho tienes a portar razón y ser llamado
lúcido?
Sólo que la razón a sí misma se compensa
con las más groseras distracciones en su largo bregar
contra la locura de estar vivos aún entre las estrellas.
Soledad
Este mediodía, al dejar el jardín, encuentro
un pájaro
rendido junto a la casa. «Colibrí.» De mejor mirarlo
veo que no lo es: más grande, colores parecidos,
pico aflautado
ligeramente curvo, las plumas de la cola
son tan largas como su cuerpo. Llamo a Simón, que es
de aquí y tiene ocho años. Coloco el ave en la palma
de su mano. «Es una soledad pequeña», la mira
cabizbajo.
«Está golpeada o cansada.» El corazón late velocísimo.
Y los ojos, redondos azabaches, se mueven
pausadamente
alumbrando las manos de Simón.
«Qué hacemos.»
«Si la dejamos en la tierra, la atacarán las hormigas.»
Vuelvo al sitio donde la encontré.
«Ponla aquí, Simón, vamos a cuidarla.»
Apenas la pone, la soledad revolotea con un zumbido:
en un segundo atraviesa el jardín.
«Mágico, no?»
Simón asiente silencioso.
«Tal vez fue un regalo.»
«Puede ser.»
Droga
Pero, sabríamos vivir sin droga? Sabríamos vivir
sin el diablo?
Sin sectas, azúcar ni chocolate? Sin el elíxir
de efervescencia
que dispone la ciencia? Y así como aprendemos
a sobrevivir
sin compasión, aprenderemos a vivir sin lástima,
ni cruz,
ni libertad, café con leche ni chancletas de baño.
Vivir sin droga
es fácil, tan fácil como determinar el momento
inexacto
del Big Bang. Entonces se desplomará
este planetario
erigido sobre el castigo y la compensación.
Y la moneda,
más venerado de los astros, se esfumará junto
al resto del culto.
La cultura de la infancia
Happy birthday
El verdadero Hércules es Master Card
el verdadero Zorro es Visa Card
el verdadero Superman es Credit Card.
Y yo soy el payaso
que ameniza el traspaso
a la fantástica cadena productiva.
Anarquía
No en contra de ningún poder sino a favor
de su ausencia.
***
Omar Pérez (La Habana, 1964). Poeta, ensayista y traductor. Graduado de Lengua y Literatura Inglesa en 1987, también ha realizado estudios de la lengua italiana y holandesa. Ha publicado tres libros de poesía: Algo de lo sagrado, 1996; Oíste hablar del gato de pelea, 1999; Canciones y Letanías, 2002; así como la colección de ensayos La perseverancia de un hombre oscuro, 2000, Premio Nacional de la Crítica. La editorial Norma ha publicado su versión Como les guste del clásico shakesperiano As You Like it.
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1 Omar Pérez: Crítica de la razón puta. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2010.