Benavente: historia de un Nobel en La Habana
Al dramaturgo español don Jacinto Benavente se le recibió en La Habana con bombo y platillo. Con decir que hasta las piruetas de un aeroplano y la presencia de cuatro remolcadores abarrotados de admiradores, que portaban letreros con la frase Viva Benavente, dieron la bienvenida al distinguido pasajero del vapor Essequibo en la tarde apenas invernal del 17 de diciembre de 1922.
El 8 de enero del nuevo año estaba de vuelta en La Habana, donde se le declaró Huésped de Honor y recibió un obsequio para él muy estimable: 100 tabacos selectos que le entregó la directiva del Club Rotario.