Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 6 de diciembre de 2019; 5:58 AM | Actualizado: 04 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 274 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Josefina Toledo: ¿biógrafa de mujeres?

Rodolfo Alpízar Castillo  , 11 de julio de 2011

Josefina Toledo Benedit (La Habana, 1941) es narradora, poetisa, doctora en ciencias históricas, profesora universitaria e investigadora titular. Ha obtenido varios premios y menciones nacionales, entre ellos, el Premio 26 de Julio en dos ocasiones, con los textos Sotero Figueroa. Editor de Patria (Letras Cubanas, 1985), y La madre negra de Martí ( Verde Olivo, 2009, reeditado 2010). En el primero de ellos se incluye, como anexos, las síntesis biográficas de Inocencia Martínez, presidenta del primer club femenino del Partido Revolucionario Cubano fundado por José Martí, y de Mercedes Varona, primera cubana en ofrendar su vida por la independencia de Cuba.

Además de artículos aparecidos en publicaciones diversas, y cuentos y poemas recogidos en antologías nacionales, otros textos de Josefina son: Lola Rodríguez de Tió (publicado por las editoriales Ateneo Puertorriqueño, 2002, y Unión, 2007), Cuentos de fantasmas (Letras Cubanas, 1980); La ciencia y la técnica en José Martí (México D.F., 1994, y Científico Técnica, 1994 y 2003); El caballero de amorosa dignidad. Biografía del patriota puertorriqueño Reinaldo Trilla (Casa Aboy, Puerto Rico, 1998); La naturaleza en José Martí (Científico Técnica, 2007 y Universidad Bolivariana de Santiago de Chile, 2009). 

Obras suyas han sido publicadas en Alemania, Chile, Colombia Francia, México Puerto Rico, Panamá, República Dominicana. 

Los títulos que has publicado evidencian dos tendencias principales en tu obra: El amor por la obra martiana y el rescate de figuras femeninas de nuestra historia. En cuanto a la segunda, se me ocurre pensar que eres algo así como una «biógrafa de mujeres». ¿Te consideras así? ¿Hay una intencionalidad, o una línea directriz en tu trabajo en este sentido, digamos, una opción de vida como creadora?  

En mi primer libro de biografía di a conocer la figura de Sotero Figueroa, el editor del periódico Patria. Ya allí, como anexos, aparecen las síntesis biográficas de Inocencia Martínez, puertorriqueña, y de Mercedes Varona, tunera, prima del mayor general Vicente García. Acaso sin proponérmelo de manera consciente, el estudio de personalidades femeninas devino un leitmotiv para mí, como investigadora y como narradora. Recuerdo que investigué hace años, el lugar de la mujer en el Partido martiano, y quedé profundamente motivada. Ese estudio me reveló, entre otras cosas, que a través del club Mercedes Varona, la mujer ejerció por primera vez su derecho al sufragio dentro de una organización política; y eso no es poca cosa. Después, ya tú sabes que una investigación histórica te va llevando de la mano a otra que, en alguna arista, le es afín. Así comienzo a investigar la vida de esa brillante personalidad patriótica, lírica y cultural, que es Lola Rodríguez de Tió; porque «Lolísima» —como a ella le encantaba que la llamaran— era la secretaria de actas del club femenino fundado por Inocencia Martínez. Por otra parte, entre las amistades más cercanas y afines de Lola Rodríguez de Tió, además de su muy amigo el generalísimo Máximo Gómez, está Marta Abreu, la gran villaclareña, mujer de excepcionales cualidades que merece ser más conocida, mejor recordada. Marta Abreu ayuda generosamente a Luisa Pérez de Zambrana cuando, después de la muerte del último hijo que le quedaba, había contraído deudas, precisamente para atender a su entierro. 

En relación con lo que acabas de decir, se comenta que en una ocasión fuiste a bailar en casa del trompo y dejaste a algunos con la boca abierta. ¿Sabes a qué me refiero? ¿Qué de cierto hay en esa afirmación? ¿Qué de nuevo aportaste sobre el personaje de quien se trataba? 

Bueno, me imagino que te refieres al premio que obtuve en Santa Clara, precisamente con la biografía de Marta Abreu. Mi empatía con la excelencia ética de esta cubana me llevó a investigar casi todos los documentos disponibles sobre ella, y pude consultar algunos de sus manuscritos, también una especie de cuaderno de apuntes, y el estudio de estos documentos me reveló a la mujer noble, generosa, muy rica sí, pero que solo fue feliz ejerciendo la caridad cristiana; que sufrió mucho, digna y calladamente, y que muere de una vulgar operación de apendicitis que los mejores cirujanos de la época no pudieron resolver. Máximo Gómez elogió cálida y públicamente sus virtudes patrióticas. Te aseguro que yo no he hecho nada extraordinario; los documentos que he consultado para escribir la biografía de Marta Abreu siempre han estado ahí. Sin embargo, otros historiadores prefieren repetir lo mismo que ya sabemos con sus propias palabras, sin aportar nada nuevo al asunto. Creo que por eso me fue adjudicado el Premio convocado por el Obispado de Santa Clara, en el contexto del III Simposio sobre la razón y la religión, que sesionó en la biblioteca Manuel García-Garófalo, en febrero de 2010. Guardo un gratísimo recuerdo de ese Simposio, de todos los colegas villaclareños, y de las autoridades eclesiásticas y civiles que participaron los días que duró el evento. 

Entonces, ¿la idea generalizada de que doña Marta es la benefactora de Santa Clara es, cuando menos, limitada? 

Limitadísima. Es una gran patriota a quien Cuba, y no solo Santa Clara, debe reverenciar.

A pesar de tu obra y los premios obtenidos, no me pareces una persona «mediática», es decir, no eres de las que aparecen en entrevistas, programas de TV, etc. ¿Tengo razón en esto? Si la tengo, ¿a qué piensas que se deba esa invisibilidad tuya? 

Efectivamente, no busco ningún tipo de publicidad. Vivo tranquila, con mucha paz interior. Me interesa dejar una obra, que es lo único que queda. Los cargos se van, los honores mundanos que no han sido cimentados en una obra que nos haga perdurar en el tiempo no sirven para nada. Algunos tienen muchos honores, cargos y representaciones; pero carecen de una obra, porque el tiempo que hubieran podido emplear en investigar, en escribir, lo han empleado torcidamente en campañas maledicentes y envidiosas contra algunos de sus colegas subordinados. La Historia nos pasará la cuenta, a todos.

¿Alguna de tus obras te ha traído disgustos o contratiempos? ¿Satisfacciones especiales?  

En etapas pasadas de mi vida algunos martiólogos me ocasionaron algunos disgustos. Pero los martianos, que son muchos más, me han proporcionado satisfacciones muy especiales.

¿Como creadora, qué te hubiera gustado hacer y no has podido realizar hasta ahora? 

Aspiro a que cada libro sea mejor que el anterior, y me esfuerzo mucho para que así sea. El trabajo organizado, sistemático, es la mejor herramienta para lograr el éxito. Hasta ahora, con el favor de Dios, he podido culminar los proyectos de investigación histórica y literaria que me he propuesto, con independencia de las dificultades mayores o menores que he debido sortear.
 
¿Trabajas ahora en algún proyecto? ¿Pudieras adelantarnos algo? 

Ahora trabajo en dos proyectos simultáneos, porque descanso de uno trabajando en el otro. Trabajo con mucha pasión en el estudio integral de Luisa Pérez de Zambrana, pues de ella las referencias más socorridas son sus elegías familiares. Pero Luisa no se agota en esos poemas paradigmáticos. En ella hay un pensamiento filosófico, es una buena novelista y, sobre todo, una mujer tan brillante que supo hacer, en cada momento, lo que en cada momento debió hacer. Y lo hizo bien. Escribo además un nuevo libro de narrativa; como siempre he hecho, descanso en la narrativa, o en la poesía, para después volver a la investigación.

¿Novela o conjunto de cuentos? ¿Sobre mujeres?

Es un conjunto de cuentos con tan cerrada unidad temática que puede evocar la novela; pero incluyo recursos que acercan estas piezas a otras formas narratológicas. Son piezas de corte autobiográfico, y te puedo decir que estoy disfrutando mucho su escritura, que me resulta muy cómoda.