Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 18 de abril de 2014; 1:32 AM | Actualizado: 17 de abril de 2014
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 50 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Nicolás Guillén y sus motivos de son-risa

Jorge Tomás Teijeiro, 16 de agosto de 2011

Nicolás Guillén nació en Camagüey en 1902, e inició su labor poética en 1930 con Motivos de son. Publicó al año siguiente Sóngoro Cosongo, y luego desplegó su creatividad en una obra poética de mucha trascendencia que se materializaría en unos cuantos títulos, entre los que se encuentran El gran zoo, West Indies Ltd. y El diario que a diario. Desde 1935 militó en el Partido Comunista, y al triunfo de la Revolución fue electo para la presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).  Desde muy joven colaboró en múltiples órganos de prensa y revistas.

En este trabajo nos concretaremos a señalar algunos aspectos de su producción literaria donde asoma —y a veces con fuerza— ese humor cubano que lo caracterizó.

Guillén, en la primera mitad del siglo dibuja en su poesía la vida del cubano negro, con sus necesidades y sus aspiraciones.  Y lo hace en forma jocosa, como en el caso que sigue:

Negro bembón

Po que te pone tan brabo
cuando te dicen negro bembón,
si tiene la boca santa,
negro bembón?

Bembón así como ere
tiene de to,
Carida te mantiene,
te lo da to.

Te queja todavía,
negro bembón;
sin pega y con harina,
negro bembón,
majagua de dri blanco,
negro bembón
zapato de do tono,
negro bembón…

Bembón así como ere
tiene de to,
Carida te mantiene,
te lo da to.

Y he aquí otra muestra:

Tú no sabe inglé
Con tanto inglé que tú sabía,
Bito Manue,
con tanto inglé, no sabe ahora
desí ye.

La mericana te buca,
y tú le tiene que huí:
tu inglé era de etrai guan,
de etrai guan y guan tu tri.

Bito Manué tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé
tú no sabe inglé.

No te enamora ma nunca,
Bito Manué
tú no sabe inglé
tú no sabe inglé.

Pero sería erróneo pensar que el propósito de Guillén era hacer mofa del cubano de piel oscura.  En su prólogo a Sóngoro Cosongo nos aclara:

(…) Una poesía criolla entre nosotros no lo será de un modo cabal con olvido del negro.  El negro –-a mi juicio— aporta esencias muy firmes a nuestro coctel (…) Por lo pronto el espíritu de Cuba es mestizo.  Y del espíritu hacia la piel nos vendrá el color definitivo.  Algún día se dirá «color cubano».

En uno de sus poemas se ríe de las posibles imprecisiones de los científicos en su duro empeño por llegar a la verdad.  Véase lo que sigue

El aeroplano (fragmento)

¿Qué dirán los naturalistas del futuro
ante una armazón de aeroplano
desenterrada en cualquier llanura;
o en la cumbre de una montaña,
mohosa, fosilizada,
monumental, incomprensible, extraña?
De seguro que harán
muchísimos aspavientos
y clasificarán el aeroplano
entre los ejemplares de una fauna extinguida.

¿Y qué decir de su humor político, cuando ataca, con dureza literaria a quien atacó con dureza física?

Pequeña letanía grotesca en la muerte
del senador McCarthy (fragmento)

He aquí al senador McCarthy
muerto en su cama de muerte,
flanqueado por cuatro monos;
he aquí al senador McMono,
muerto en su cama de Carthy,
flanqueado por cuatro buitres;
he aquí al senador McBuitre,
muerto en su cama de mono,
flanqueado por cuatro yeguas;
he aquí al senador McYegua,
muerto en su cama de buitre,
flanqueado por cuatro monos
                 McCarthy Carthy

Y dentro de los poemas que tituló Sátira, encontramos el siguiente:

A la Virgen de la Caridad

Virgen de la Caridad
que desde un peñón de cobre
esperanza das al pobre
y al rico, seguridad.
En tu criolla bondad
¡Oh, madre, siempre creí
por eso pido de ti
que si esa bondad alcanza
des al rico la esperanza
y la seguridad a mi.

Juega Guillén con peculiares acepciones que los cubanos damos a ciertas palabras.  Prueba al canto:

La papaya

La papaya.
animal,
Vegetal.
No es cierto
que conozca el pecado original.
Cuanto se diga,
mírenla,
es pura coincidencia.  Sucia
literatura
que han padecido por igual
la calabaza y la sandía.
Cosas, en fin, de la abstinencia
(senil o juvenil)
sexual.

West Indies Ltd.  es un gran canto antiimperialista, lo cual se aprecia fácilmente desde la primera estrofa:

West Indies, nueces de coco, tabaco y aguardiente…
Este es un pueblo sonriente,
conservador y liberal,
ganadero y azucarero,
donde a veces corre mucho dinero,
pero donde siempre se vive muy mal.

Pero para que se sepa que en su empeño habrá de emplear un tono irónico en do mayor, comienza, a continuación a dar una serie de exposiciones donde se burla de los que suelen practicar genuflexiones ante los poderosos –-de los «guatacas» que son, como dijera un costumbrista cubano, el comején en el asta de la bandera.  Y al final nos dice Nicolás:

Me río de todo, del policía y del borracho,
del padre y de su muchacho,
del presidente y del bombero.
Me río de todo, me río del mundo entero:
Del mundo entero que se emociona ante cuatro peludos,
erguidos muy orgullosos de sus chillones escudos
como cuatro chillones al pie de un cocotero.

No escapa tampoco «el guapo» del dardo con cascabeles de Guillén.

Los hombres cuando son hombres,
tienen que llevar cuchillo;
los hombres cuando son hombres,
tienen que llevar cuchillo:
¡Yo fui hombre, lo llevé,
Y se me quedó en presidio!

De su grupo de poemas que tituló Sátira política, escogimos este fechado 10 de febrero de 1949:

Crisis

En los repartos hay muertos
hay fugas en las prisiones
¿La Bolsa? ¡Baja de acciones!
Sin barcos casi los puertos.
Pronto se verán desiertos
muchos comercios de fijo
¡Tiene razón el que dijo
Que en Cuba la cosa está
De cuando la mona ya
No quiere cargar al hijo!

No obstante todo lo anterior, según la opinión autorizada de Ángel Augier en el prólogo a la compilación de los versos del autor, es en El diario que a diario donde se presenta «la ironía en sus manifestaciones más depuradas, el humor en su aspecto y manifestación más serios».

Bajo este rubro escribe Guillén supuestos anuncios de compra-venta empleando un lenguaje casi exacto al que solía usarse con tales propósitos en tiempos de la esclavitud, nada dorados.  Sólo que el autor nos cambia ciertas palabras y conceptos de lo que pudiera haber sido un texto original para demostrarnos, a través de lo improbable –-mejor que «a través del absurdo», puesto que lo absurdo era la esclavitud misma— lo que tal crueldad implicaba.  Basta para ello un solo ejemplo:

Cambio

Se cambia un blanco libre de tacha
por una volanta de la marca Ford
y un perro. 
Casa Mortuoria de la Negra Tomasa
junto al Callejón del Tambor
(segunda cuadra después de la plaza)
darán razón.

Y como colofón, tal como pudiera ser suma y compendio de su humor constructivo, sirva este fragmento del propio Nicolás:

Otros lloran, yo me río
porque la risa es salud
lanza de mi poderío
coraza de mi virtud.

Jorge Tomás Teijeiro, 2013-12-17
Jorge Tomás Teijeiro, 2013-11-26
Jorge Tomás Teijeiro, 2013-10-07