La amistad que se prueba no es un epistolario más
Un libro en que confluyan las palabras (más que estas, los pensamientos íntimos) de José Lezama Lima, Fina García Marruz, Medardo y Cintio Vitier no debe pasar inadvertido a los lectores. La amistad que se prueba, publicado por la editorial Oriente en 2010, es, además, un epistolario tan útil como revelador acerca de la amistad tejida entre estas ilustres figuras de la cultura cubana.
Amauri Gutiérrez Coto (1974), quien firma el estudio introductorio, hizo la transcripción y corrió a cargo de las notas, la cronología y la bibliografía, ofrece al inicio sus consideraciones medulares no ya para la lectura posterior del texto, sino para ser aplicadas a cualquier libro que se adentre en el género epistolar. Su ensayo sobre el tema es por sí solo una lección de seriedad investigativa y un acercamiento extraordinariamente logrado a ciertas interioridades del grupo Orígenes y sus integrantes.
Las disquisiciones del compilador en cuanto a la privacidad de cuanto escribe quien redacta una carta, llevan a Gutiérrez Coto a emitir una opinión muy bien pensada en el caso de Lezama Lima, que transcribimos textualmente: «Se trata de cartas en las cuales se descubre la conciencia de una trascendencia de lo privado. Se percibe una intención de volver lo íntimo en asunto público. Sobre todo porque casi siempre hubo en sus interlocutores la conciencia de que se trataba de algo digno de ser conservado».1
Un recorrido sucinto por los diversos epistolarios de Lezama publicados con anterioridad, las novedades que ofrece este, el análisis de diversos integrantes del grupo Orígenes y la impronta de Lezama en otras publicaciones posteriores a Orígenes pasan a través de un tamiz que revela al lector cuán fecunda e influyente es la personalidad del autor de Paradiso en el panorama cultural cubano de mediados del siglo XX en adelante, convirtiéndolo en un tema inagotable.
Una correspondencia inquieta, de cartas cruzadas, que recorre desde mediados de la década del 30 hasta 1976, puede desvelar infinidad de detalles de una relación tan prolongada, pero algo se repite a manera de constante, la amistad y el respeto entre los interlocutores.
Al final se incluyen además comentarios de Cintio Vitier y de Fina García Marruz que complementan la personalidad del Lezama íntimo, desmitifican apreciaciones repetidas y devuelven con mayor nitidez el carácter, espiritualidad y credo de un escritor real convertido en leyenda. No menos útil es la cronología del grupo Orígenes, que también por sí sola merece un espacio.
Mucha seriedad y apego a la verdad dejan ver las páginas de este libro, del poeta y ensayista Amauri Gutiérrez Coto, autor de otros libros de ensayo: Acerca de lo negro y la africanía en la lengua literaria de Motivos de son (2002), Polémica literaria entre Gastón Baquero y Juan Marinello (2005) y Orígenes y el paraíso de la eticidad (2010), así como del poemario Diario de un intruso (2002) y varias compilaciones más que ilustran acerca del diapasón de intereses de un autor laborioso como la abeja y tan tenaz como la hormiga.
1 Amauri Gutiérrez Coto: La amistad que se prueba. Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2010, p. 7.