Un Miércoles de Sonrisas y Paz
Tengo la impresión de que Senel Paz es de aquellas personas
que tienen bien puesto el nombre.
P.O.
Contra todos los pronósticos que advertían la posibilidad de que el invitado no asistiese a la sesión —entre ellos dos telegramas enviados por él mismo a su coordinadora—, Senel Paz estuvo ayer miércoles, 11 de julio, para compartir los motivos de sus sonrisas con el público presente en la sala Federico García Lorca del Centro Dulce María Loynaz, actividad que mensualmente organiza la narradora y ensayista Laidi Fernández de Juan.
La anfitriona decidió leer unas sencillas pero simpáticas palabras acerca de la relación de amistad que estableció un día con Paz dado el sobrado conocimiento, que sobre su obra se tiene, privilegiando así al Senel amigo, chistoso y buena persona.
Entre vasos de agua y páginas trastocadas, Senel logró organizar lo que sería la lectura memorable de una parte de sus textos más risibles. Al mismo tiempo, se dedicó a conceptualizar la literatura humorística y el rol del humor en su obra literaria y guiones cinematográficos, destacando la importancia que para él tiene, por ejemplo, el humor dentro de situaciones eróticas: es como si le diera la posibilidad de plantear algo que, de otro modo, no sabría decir.
Ante una respuesta que le dirigieran Paz confesó que no las tiene todas con el teatro, pues todavía no logra aprehender las particularidades que tomarían, en esta manifestación, elementos tan importantes como el tiempo y el espacio.
En este sentido, y como respuesta a otra pregunta realizada desde el público, acerca de la burla que realiza de la relación temporal entre sucesos y eventos en su novela En el cielo con diamantes (Editorial Oriente, 2007) , que no obstante funcionan y no son anacronismos, el escritor advirtió que, efectivamente, su intención es bloquear todo tipo de relación temporo-espacial directa, más bien se orienta por lo que el llama al espíritus de la época o estado de ánimo que le hace sacar de contexto, por ejemplo, un tema musical y ponerlo junto a un evento distante temporalmente, solo es posible si existe una ruptura entre el tiempo y el evento en sí: "hay sucesos que se adelantan y hay otros que se atrasan, pero ellos vienen a conformar un momento exclusivo espiritual", acotó. También reconoció su mala memoria la que le impide precisar fechas exactas de los acontecimientos.
Laidi Fernández anunció el receso del espacio durante el mes de agosto y la presencia de Abel Prieto en la edición de septiembre, momento en el cual se retomará nuevamente Miércoles de Sonrisa.