Otra vez Milián. Teatro
El laureado dramaturgo José Milián (Matanzas, 1946), director del Pequeño Teatro de La Habana, es el autor del texto Otra vez Milián. Teatro, publicado por Ediciones Unión.
Lo que podría parecer una actualización de la dramaturgia del autor de Si vas a comer, espera por Virgilio, deviene en un viaje a la inversa, un paréntesis necesario en su infatigable quehacer profesional en las artes escénicas.
Milián abre y cierra un período, signado, en lo fundamental, por una intensa producción, donde el universo temático está conectado no solo con la cruda realidad cubana de los años noventa del pasado siglo, sino también con los signos formales y estético-artísticos del teatro que produjo esa época socio-histórica, caracterizado por el pequeño formato: la presencia Virgilio Piñera (1912-1979), tanto en referencia directa a su vasta obra, como ficcionado en la representación teatral; la alusión al VIH-SIDA; y la reelaboración de situaciones y personajes históricos en vital conexión con el presente.
Con esta obra llega hasta nosotros un Milián precursor, pionero, que había presentado ya sus mejores cartas credenciales. Las páginas de dicho volumen podrían calificarse como una especie de edición crítica. El autor que escribe las piezas incluidas en este volumen es un profesional formado en el seminario de Dramaturgia y un teatrista que ha sufrido las consecuencias de un período de incomprensiones acerca de la función del arte en la sociedad cubana contemporánea.
Estructuralmente el libro contiene tres piezas: "La rueda de casino" (1983), "Otra vez Jehová con el cuento de Sodoma" (1967) y "La reina de Bachiche" (1967), y un prólogo, que constituye una especie de talkshow del crítico e investigador Eberto García Abreu. La introducción, a cargo de Rine Leal, destaca el diálogo que se establece entre el pasado y el presente. Leal lo enfoca desde la óptica del recurso de la parodia, lo grotesco, la farsa y el humor, recursos estilísticos que, al parecer, no pueden (o no deben) faltar en la obra de Milián.
Esa tensión temporal le ha servido al creador como pilar esencial de muchas de sus obras. No solo aquellas donde el factor histórico revela esa transposición —Juana de Belciel, o también Si vas a comer espera por Virgilio—, sino que, con la aparición de Otra vez Milián, se puede apreciar la transición de un momento a otro, la continuidad sistémica de su obra.
Una lectura especial requiere el prólogo, donde la gracia y la teatralidad de Milián se revelan con nitidez, además de algunas de sus grandes pasiones en el teatro universal: Bertolt Brecht, revisitado por él en reiteradas ocasiones.
No me asiste la más mínima duda de que la lectura de las tres obras incluidas en Otra vez Milián, devendrá en una suave caricia a la mente y el alma de quienes se sumerjan en las turbulentas aguas del teatro de este dramaturgo. Y al final, podrá percibir, al igual que el doctor José Orlando Suárez Tajonera, profesor emérito de la capitalina Universidad de las Artes, que «el teatro, como manifestación artística, refleja la realidad, pero crea ‘otra’ realidad en el actor, el público y el crítico».