Philip Roth: «Némesis ha sido mi último libro»
«Hice lo mejor que pude con lo que tuve», declaró el candidato perenne al Nobel de Literatura, Philip Roth a la revista francesa Les in Rocks, que salió el pasado viernes, pero que lo entrevistó hace dos meses, un día de otoño en Nueva York. Su editora Lori Glazer confirmó la despedida: «Es verdad», publicó el diario Abc de España.
Su renuncia a la literatura ocurre luego de que, según él, por ella renunció prácticamente a todo lo demás en su vida. «No quiero ni leer ni escribir más. He dedicado mi vida a la novela: he estudiado, he enseñado, he escrito, y he leído, excluyendo casi todo lo demás. Ya basta. Ya no siento ese fanatismo por escribir que he sentido en mi vida», agregó el escritor que en octubre no pudo ir a recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras a causa de una enfermedad.
De esta manera le pone fin a una carrera literaria que lo llevó a escribir Pastoral americana, Me casé con un comunista, La mancha humana, Deudas y dolores, La gran novela americana, El animal moribundo, Indignación, El profesor del deseo, Lección de anatomía, El escritor fantasma, Cuando ella era buena, El pecho, entre muchas otras obras más. «Se acabó, Némesis ha sido mi último libro», dijo el también ganador de los premios Putlizer, Faulkner, Hemingway, Nabokov y Booker.
Irreverente, dedicado a retratar la vida de los judíos estadounidenses —en ocasiones de manera casi autobiográfica—, Roth ha publicado, según El País de España, 31 novelas en las que ha escudriñado con maestría el alma humana y le han convertido en el máximo exponente de la herencia de la gran literatura de su país, siguiendo la estela de Fitzgerald, Hemingway o Bellow.
A los 79 años, el autor confiesa que es consciente de que se le acaba el tiempo, por lo que ya solo relee sus novelas favoritas. En sus manos recayeron entonces los libros de Dostoievski, Conrad, Hemingway... Lo mismo que hace con sus libros, pero en inverso orden cronológico al que fueron creados.
«Y entonces cuando terminé, decidí releer todos mis libros, comenzando con el último, Némesis. Quería saber si había perdido el tiempo escribiendo», explica en la entrevista a la revista francesa Les in Rocks.
«La verdad —reconoce— es que creo que he sido exitoso». El escritor recurre entonces al boxeador Joe Louis y su célebre cita: «Hizo su trabajo lo mejor que pudo con lo que tuvo... Eso es exactamente lo que diría de mi trabajo».
Ante la pregunta latente de si pudiese haber la opción de otro libro, Roth fue categórico: «Ningún nuevo libro cambiaría lo que ya he hecho, así que cualquier nuevo intento sería fallido».
Por eso no quiere dejar ningún rastro tras su "muerte literaria". «Le he ordenado a mis albaceas, a mi agente Andrew Wylie y a un amigo psicoanalista que destruyan todos mis escritos después de mi muerte. Yo no quiero que mis papeles personales estén por ahí. Nadie los tiene que leer. Todos mis manuscritos se encuentran en la Biblioteca del Congreso desde 1970», confesó.
Nacido en Newark (Nueva Jersey) el 19 de marzo de 1933, en el seno de una familia de origen judío emigrada de Ucrania, Roth publicó su primer libro, Adiós, Columbus (1959), poco después de haber cumplido los 26 años, «por ambición, para ver si podía hacerlo y por un deseo de hacerlo tan bien como pudiera», contó.
Roth es de los últimos grandes escritores estadounidenses vivos junto con Thomas Pynchon, Don DeLillo y Richard Ford, tras la muerte de John Updike en 2009. Durante este siglo, cada año se ha esperado un libro suyo. Ya no más...
Tomado de El Universal