Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 6 de diciembre de 2019; 4:52 AM | Actualizado: 04 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 312 | ver otros artículos en esta sección »
Página

La poesía de Carlos Manresa

Tropos, 26 de noviembre de 2012

 

La poesía de Carlos Manresa enlaza el ministerio con el misterio: se encuentra en la hebra de eternidad donde la vocación se impone sobre lo real con la fuerza soberana de lo íntimo. No es posible realizar tal portento de expresión y realización interna sin acarrear de los libros sacros el vapor solemne de lo que es definitivo en medio de lo provisional, de lo que el alma siente ya cuajado para todos los tránsitos. Por ello el poeta va más allá de los lenguajes, va más allá de las militancias literarias, va más allá de las ásperas coyunturas: estos tres reinos están en sus versos, por supuesto, pero tienen una alzadura hacia un porvenir más alto que le ofrece una fluidez simbólica a la vivencia dinámica de la angustia: el espíritu entra en su separación profunda para establecer todos los vínculos, y de la inmediatez dolida, extrae su extranjería más ligada y victoriosa. Extranjeros somos, llenos de sed de una patria que procuramos en silencio, como poceros principeños en la llanura celeste. Pero algo que es poesía, que puede estar en la poesía, pero que es otro tipo de poesía más vertical y vasta, y que el verso agradece cuando en él se encarna, concita como un misterio al ministerio, brinda a la vocación una hebra sonora de la eternidad. Todo esto se siente, mucho más que se interpreta, en los versos elásticos y profundos de Carlos Manresa. La composición que el lector tiene frente a los ojos es la última sección de su magnífico oratorio íntimo titulado El eterno extranjero, que en lengua francesa y española acaba de publicar en los Estados Unidos.

ROBERTO MANZANO

Carlos Manresa González (Camagüey, Cuba, 1975). Sus textos poéticos aparecen en publicaciones cubanas y extranjeras. Ha realizado numerosas traducciones de poesía. Escribe también crítica y ensayos. Enseña poesía iberoamericana en Canadá. Léternel étranger / El eterno extranjero, cuaderno poético suyo escrito en francés y español, se publicó por la Colección La Candelaria de la Editorial Homagno (Miami, Estados Unidos, 2011).



YO SOY


25

Yo soy lo que ustedes son,
Lo que serán y no fueron.
Estoy en donde estuvieron
Y soy lo que ya no son.

Donde estarán yo estaré
Y no cesaré de estar
Donde quisieran estar
Seré el que siempre seré.

Yo soy el ser en el todo
Y al ser el todo soy nada.
Nadie está donde yo estoy.

No ceso y no existe el modo,
De ver a nadie en la nada.
Soy el disfraz del que soy.

26

soy el olmo escondido
vengo del agua a la leche y la miel
voy hacia fuera camino adentro
soy un árbol sin tierra
que el viento lleva y trae
como una raíz nómada
soy el guerrero de mí mismo
de mi propio corazón
soy mi enemigo

soy la casa latiendo
cimentado de sangre y océano
de horcones de la luz
voy cubierto de sed
soy la ciudad fortificada
la columna de hierro
la muralla de bronce
el porquerizo
soy la piedra al revés
el retoño en la encina
nadie me ama y soy feliz

nací de la gloria
soy el hijo de la estéril
soy el novio del otoño
y el amante de la nieve
y del olor a mar
cada mañana y cada tarde
mi cabeza se inclina
a saludar la tierra
el camino del sol
los ojos negros de la medianoche
y la mirada del mediodía

soy el príncipe del fuego
llevo y traigo en las manos
la simiente encendida

al caer la noche
se establece mi sangre
para la agricultura ígnea

27

Nadie dará el agua al eterno extranjero.
El hombre de su tierra es dueño de sus aguas.
El hombre de su tierra ha cegado sus pozos con arena.
El hombre de su tierra es dueño de sus aguas.
Nadie dará el agua al eterno extranjero
y la sed como un signo le marcará los labios.
Nadie mostrará el camino de la fuente.
El extranjero hallará los pozos del hombre de su tierra
y encontrará la arena y la sed permanente.
El extranjero hundirá sus manos en la arena
y hará un pozo profundo y encontrará la roca.
El hombre de su tierra ha cegado sus pozos con arena
y ha puesto la roca.
Nadie dará el agua al eterno extranjero.
Nadie dará el agua.
El eterno extranjero beberá agua de roca
y la sed como un signo le marcará los labios.
Nadie dará el agua al eterno extranjero.
Será eterno en la sed, la sed será su casa.
La sed será su reino, su eternidad y su nombre.
El eterno extranjero beberá eternamente
agua de roca eterna.
Nadie dará el agua al eterno extranjero.
Yo seré el extranjero.
Yo hundiré mis manos en la arena y haré un pozo profundo.
Yo beberé agua de roca, carne triturada, simiente perpetua.
Seré eterno en la sed, la sed será mi casa.
Yo adoraré la sed eternamente.

28

Número negro tú eres la esfera:
Cifra presente que no se ve.
Donde comienzas hayas tu fin.

Yo soy la sierra donde te ocultas,
Donde en secreto creces sin cuerpo,
Donde tu ausencia guarda su faz.

Porque mi nombre sé por tu nombre
Cuando dos veces habla tu voz
Que nada dice porque no es nada.

Yo soy tu siervo porque deseo
Ir a esconderme cerca de ti,
Fuera de nada, dentro de todo.

Márcame el rostro con ojos huecos.
Mudos colores, no me acompañen
Para la noche fiel del camino.

El ojo vivo no me alimenta.
El ojo seco para la noche
La carne muerta viva la encuentra.

Nadie me debe. Tengo tres deudas
Que no comienzan y no terminan.
Todo lo debo a mis deudores.

Contigo sólo solo me encuentro.
Hablo callado tu lengua muda,
Niego, vigilo, de mí me escondo...

Mis pretendientes me han sorprendido
Dándote un beso. A todo temo.
Quédate ahora, que nadie está.