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"Los libros son una presencia necesaria para mí". Entrevista a Alfredo Montoto

Ángel Herrera Oviedo, 10 de diciembre de 2012

Alfredo Montoto ha trabajado durante 41 años, de manera ininterrumpida, en el Instituto Cubano del Libro (ICL). Desde 1996, es parte de la Editorial Letras Cubanas, dedicada a la publicación de autores del patio.

Desempeñarse con maestría y talento, entre los ámbitos técnico y artístico, le ha colacado entre los más importantes diseñadores de  la Isla, por lo cual recibió el Premio Nacional de Diseño de Libro, en el año 2004.

Aprovechando la oportunidad que nos brinda el pertenecer al mismo oganismo, y con el objetivo de revelar aspectos trascedentales de su trayectoria profesional con, establecimos el presente diálogo, en el 9no piso del edificio del ICL, ahí mismo donde concibe sus obras.

Aquí están entonces sus parcas pero atinadas respuestas.

Desde pequeño siempre tuviste inclinación por el dibujo…

Es cierto, me pasaba largas horas leyendo “muñequitos”, era ese el nombre que le dábamos en aquel entonces a los comics, y dibujando mis propias historietas en libretas sin rayas.

En su adolescencia usted prefería practicar deportes ¿Cuándo fue que el diseño venció definitivamente al ejercicio físico?

Después de graduarme de la Escuela Poligráfica Alfredo López, y tener que enfrentarme en el diario bregar de libros y más libros. Aunque siempre echaba mi partidito en el barrio en mi tiempo libre.

¿Qué le aportó como profesional el haberse graduado en la Escuela Poligráfica Alfredo López?


Aún no me podía considerarme un profesional; pero si le agradezco mucho a esa escuela y sus profesores los conocimientos tecnológicos que me aportaron y que mucho me han servido durante mi vida laboral.

¿Como fuiste encontrando tu camino dentro del diseño?

Fácil, esta es una especialidad que te atrapa, de la que te enamoras y aunque luzca cursi o kistch, es para toda la vida.

¿Se siente satisfecho con el Premio Nacional de Diseño del Libro, recibido en el 2004?


Por supuesto, se trata del mayor lauro al que puede aspirar un diseñador.

Después de 1959, numerosos diseñadores han realizado, en el país, una importante obra y en especial dentro del arte del libro. ¿Cuál de ellos le ha aportado más en su desempeño dentro de este ámbito?

Esa es una pregunta un tanto difícil de responder, son varios los que dejaron su impronta en esa hermosa tarea, considero entre los más destacados a Raúl Martínez, Eladio Rivadulla, Roberto Artemio, Roberto Casanueva, Roberto Ayala y estoy seguro que algunos se me quedan fuera...

¿Cuál sería la orientación que usted les daría a los jóvenes diseñadores que trabajan en las editoriales cubanas en la actualidad?

Trabajar, trabajar siempre, en todo momento; tener la mente puesta en la conceptualización de una idea hasta lograr plasmarla, y nunca sentirse satisfecho, seguir buscando todo el tiempo. Pensar siempre que la mejor cubierta aún está por diseñarse.

¿Cree usted que influye en su trabajo profesional ser un buen lector?

No es que lo crea, estoy completamente seguro de ello; el diseñador de libros debe ser una persona con profunda cultura y para obtenerla hay que leer e informarse constantemente.

Para finalizar una pregunta casi obligatoria: proyectos inmediatos…


Continuar diseñando libros hasta que mis capacidades lo permitan, y trasmitirle a los jóvenes que vienen a mí las experiencias acumuladas en  estos años. Ayudar en todo lo que sea capaz no importa a quien.