Poesía de Elisabeth Borchers
Nacida en 1926 en Homberg, Alemania, Elisabeth Borchers es poetisa, ensayista y escritora de literatura infantil y juvenil. Trabajó como lectora1 en las casas editoriales alemanas Luchterhand, Insel y Suhrkamp. En esta última, tuvo a su cuidado la publicación de la obra de poetas como Günter Eich, Hans Carl Artmann y Marie-Luise Kaschnitz. Es, también, traductora literaria, y ha llevado al alemán textos de Marcel Proust, Jacques Prévert, Marguerite Duras, Alexandr Pushkin, Vladimir Maiakovski y escritores de lengua inglesa e italiana.
La poesía de Borchers reflexiona serenamente, sin estridencias, sobre la vida, la naturaleza y la legítima aspiración de felicidad de todo ser humano, en versos cuyas sencillez y brevedad a veces recuerdan las del haiku.
Los textos que aquí presentamos han sido tomados de sus libros Wer lebt (Quién vive, 1986) y Von der Grammatik des heutigen Tages (Sobre la gramática del día de hoy, 1992), ambos publicados en Berlín por la editorial Suhrkamp.
Para crear un paraíso
Una espera un jardín
un muro en torno
un portón con bastantes cerrojos y pestillos
una espada un pedazo de luz de la mañana
un susurro de hojas y de arroyos
un sonido de flautas y arpas un chirrido
un jadeo (de modo armonioso)
medicinas de bálsamos y aromas
de siempreverde y nuncanegro
no ajetreo ni queja ni esperanza
ningún sí ningún no ninguna discordancia
un eco de alegría
un mecerse y ondear en todas partes
el juguete un ocho de oro
un hoy ningún mañana
el derroche de tiempo el prodigio
el testamento de cálida nieve
quién viene quién iría de nuevo
Lo averiguaremos.***
Duda
Los montes se envuelven en silencio
La nieve oculta la luminosidad
El pescador empuja el bote hacia los peces
Más allá de las nubes
Tal vez
La luz***
A un niño
Si esperamos el tiempo suficiente,
entonces llegará.
Será hoy, pregunta el niño.
Hoy o mañana. Un barco,
debes saberlo, necesita tiempo.
Tan ancho y vasto como el mar.
Después ya serás grande.
Entonces subiremos a bordo
y haremos el viaje.
Juntos. Nosotros dos.
Y cada uno a su manera.***
Al caer la tarde
Cansado del verano
descansa sin zozobra
hasta muy lejos
participando del horizonte
este sendero que asciende
hacia el lago
e invita
a caminar sobre las aguas.***
Sabemos lo que significa
Un día como este
nos faltaba,
como antaño faltaron muchos
para llegar aquí.Y aún faltan muchos.
Para satisfacernos,
para estar satisfechos,
nos hace falta más.
Todo aquello que vomitan los montes,
cómo se hinchan los ríos,
cómo arde lentamente el incendio del mundo.Y siempre es este día,
un día claro como el día, un ala
que no puede quebrarse,
que aún nos falta.
Nota:
1- El trabajo de Lektor o Lektorin es equivalente al del editor en Cuba.