Manuel Porto: Korimakao es la obra de mi vida
Conversar, aunque sea por un breve lapso, con el actor Manuel Porto (La Habana, 1945), director fundador del Conjunto Korimakao, deviene un placer indescriptible con palabras.
El protagonista de la telenovela cubana Cuando el agua regresa a la tierra, filmada en la Ciénaga de Zapata durante el Período Especial, cautiva no solo por ser una figura emblemática de las artes escénicas caribeñas, sino porque es un ser humano que sobresale por su capacidad para establecer una relación afectivo-espiritual con el otro, así como por la sencillez y humildad.
Cómo surgió el proyecto artístico que durante veinte años ha dirigido y llevado las más disímiles manifestaciones artísticas a los más intrincados parajes del mayor humeral de nuestra exuberante geografía insular, es la motivación fundamental de la presente entrevista.
La línea de trabajo desarrollada por la agrupación está encaminada a enaltecer y diversificar la vida en la comunidad cienaguera, preservar las raíces, contribuir al crecimiento espiritual de hombres y mujeres y cultivar los valores en que se sustenta históricamente la nación cubana.
¿Cómo definiría Usted a Korimakao?
Si fuera a definir a Korimakao diría que es sacrificio, sentido de pertenencia, renuncia y entrega en cuerpo, mente y alma a una obra que ha llenado de sentido mi vida profesional así como mi existencia terrenal […] desde todo punto de vista.
¿Cuál es el propósito fundamental de ese conjunto artístico que usted fundara en 1992?
El propósito de nuestro conjunto artístico es elevar el nivel cultural y educacional de las personas para trascender las fronteras de lo que están habituadas a ver y percibir. Significa un compromiso vigente con nuestra patria, la gente, el arte y la cultura.
¿Cómo surgió Korimakao y con qué fines u objetivos?
Korimakao no surgió como un entretenimiento sino para cultivar e inspirar. Así ha sido durante dos décadas. Hoy nuestra principal preocupación es cómo mantener y preservar la plataforma de esta institución, que no nació y creció para hacer concesiones éticas o estéticas, ya que su objetivo priorizado es seguir nutriendo el intelecto y enriqueciendo el espíritu humanos.
Nuestro grupo artístico ha contribuido a sentar y consolidar las bases de una formación artística integral, no solo de quienes viven, aman, crean y sueñan en esa intrincada región del sur de la Isla, sino también de los pobladores de otras comunidades aledañas a ella.
La razón de ser de Korimakao es departir e intercambiar con la gente, como una forma idónea de legitimar la defensa de la función social desempeñada por el arte.
¿Podría relatarnos alguna de las vivencias como director de Korimakao?
En la Ciénaga, me han sucedido muchas cosas buenas, regulares y malas, pero lo más importante es que he realizado la obra de mi vida, porque conocí a gente muy especial que me ha enseñado a ser cada día mejor persona, el escalón más elevado al que debe y puede aspirar el ser humano […] en cualquier tipo de sociedad.
¿Cuáles son las funciones fundamentales que desempeñan los integrantes del conjunto?
Aquí cada uno hace de todo. Por eso se puede ver a una actriz catando, que a los muchachos de artes plásticas tocando un instrumento musical. Nuestras ofertas poseen un carácter integral y, por consiguiente, son espectáculos donde se funden en cálido abrazo todas las manifestaciones artísticas.
¿Qué espera Manuel Porto de Korimakao en un futuro mediato?
Esperamos convertirnos en el primer Centro Latinoamericano de Arte Comunitario, que nos visiten jóvenes de otros países para intercambiar vivencias y experiencias, hacer arte verdadero y llevarlo a los lugares más recónditos de esas naciones.
Fotos tomadas de Ecured