Galería innombrable
La poesía saca de lo actual y eleva
José Martí
El laureado poeta y ensayista Doribal Enríquez Enríquez, Premio Internacional de Poesía Latin Heritage Foundation de Estados Unidos, es el autor del poemario Galería innombrable, publicado por Ediciones Extramuros, y presentado en el Pabellón Cuba, subsede de la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana.
Enríquez Enríquez, al igual que el poeta inglés John Keats (1795-1821), estima que «la poesía debe sorprendernos por su delicado exceso y no porque es diferente. Los versos deben [acariciar el alma del otro] como si fuesen sus propias palabras, como si estuviese recordando algo que, en la noche de los tiempos, ya escondía en su corazón. La belleza de un poema no está en la capacidad que tiene [para] dejar al lector contento [o triste]. La poesía es siempre una sorpresa, capaz de dejarnos sin respiración durante algunos instantes. Debe permanecer en nuestras vidas como la puesta del sol: algo milagroso y natural al mismo tiempo».1
Sus mayores fuentes de inspiración son la vida misma, así como los hombres y mujeres, cuyas virtudes, defectos, inconsistencias, debilidades y necesidades articulan la gran comedia humana, según el célebre escritor francés Honorato de Balzac (1799-1850).
Dicho volumen se destaca —en lo fundamental— por los valores poético-literarios y estético-artísticos que, sin duda alguna, posee. El también miembro activo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), incursiona en el vasto campo de la poesía desde una óptica signada —básicamente— por la más fina ironía. Con apoyo en ese recurso estilístico, desarrolla temas relacionados con personajes cubanos y extranjeros, el séptimo arte, la pequeña pantalla, la música y escenas de la vida cotidiana citadina.
Ese poemario está estructurado en cuatro partes: "Espera la orden: suelta el coche", "Galería innombrable", "Play ball" y "La verdad está aquí adentro".
La primera evoca, con cierta dosis de nostalgia, la visita a La Habana del cantante estadounidense Billy Joel, y hace alusión al filme francés, Hiroshima monamour, pero su referente se extrapola a la capital cubana, en los tiempos actuales.
En el poema «El zoom, el lente» se recuerda un largometraje cubano exhibido en nuestras salas a principios de los años sesenta del pasado siglo.
La segunda roza la figura del poeta francés Francois Villon (1431-1463), cuya presencia espiritual y corpórea se actualiza en las calles habaneras, así como recrea la cinta soviética Acorazado Potenkin, específicamente la escena simbólica, donde el coche rueda con un niño en su interior por toda la escalinata.
Por otra parte, se rememora a la famosa cantante argentina Libertad Lamarque (1906-2000), de una forma humorística, para hacerla más humana y más cercana a nosotros.
La tercera incluye poemas cortos en su mayoría y el discurso lírico es mucho más directo. Recoge personas y personajes: la conductora del desaparecido espacio televisivo Cocina al Minuto y la canción La mujer de Antonio.
Objetos y sujetos marginales: un contenedor y un «buzo» que registra en él, en busca de desechos sólidos y desperdicios «aprovechables», sin importarle un ápice que dicha acción compromete la salud, y hasta la vida de quien se dedica a esos menesteres, así como estanquillos de revistas. Todo ello matizado por el humor, tanto gris como negro.
La cuarta y última es el bloque más serio en el sentido del tratamiento que reciben los temas desarrollados en ese texto y el de mayor vuelo lírico. En ella, utiliza como referente una canción muy popular de Los Beatles, Mir Postman, y la actualiza en nuestro contexto nacional.
Finaliza con un poema dedicado al legendario personaje de Robin Hood, en una versión muy contemporánea, pero satírica y en extremo cruel.
Nota
1.Keats, John. Citado por Paulo Coehlo. Maktub. México, D.F: Editorial Grijalbo S.A. de C.V., 2003: p. 164.