Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 6 de diciembre de 2019; 5:56 AM | Actualizado: 04 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 326 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Una escuela para Lavinia

Alina Iglesias Regueyra, 11 de abril de 2013

Continúo con otro espacio dedicado a la saga de aventuras creada por la autora italiana Bianca Pitzorno, cuya obra destaca por su inteligente cuestionamiento al orden del mundo actual. Recordemos que la multipremiada escritora es embajadora de la UNICEF y ostenta varias candidaturas a la medalla Andersen.

En Una escuela para Lavinia, publicado por Gente Nueva en 2011, la Pitzorno vuelve con su protagonista, esa niña —de unos 7 años aproximadamente, porque los personajes también crecen, sobre todo de un libro a otro— que posee un curioso anillo, regalo de un hada que viaja en taxi y se cubre con vaporosas y atrevidas ropas modernas. Si se lo propone, Lavinia, con su joya, puede convertir en caca cuanto observe con insistencia; pero si no median la ética y el autocontrol personal, este poder también puede ser un peligro. Aparte del famoso anillo, hay otro importante móvil dramatúrgico: una muñeca que, creada por un alquimista y regalada a Teo por el hada traviesa, se convierte en niña de carne y hueso y, cuando hace caca, esta se transforma en oro. La autora vuelve a significar, a través de la magia y la fantasía, lo relativas que son ambas sustancias en la real alquimia de la vida.

Lavinia, diseñada cual una niña común, por momentos tierna y otras veces caprichosa, tiene un carácter y una personalidad muy bien definidos. En esta ocasión, debido a su carencia de modales y de conocimientos, es instada a matricular en una escuela. En busca de la máxima calidad en la enseñanza y la educación de sus retoños, las madres de sus amigos Teo y Clodoveo eligen un carísimo colegio, frecuentados —como en la realidad— por hijos de familias adineradas. Así, Lavinia y sus amigos explorarán la vida interna en el Instituto “Prestigio y Éxito”, donde conocerán de abusos, alardes, provocaciones, vicios, humillaciones y deslealtad. En el lujoso colegio también conocerán personas nobles y humildes, pertenecientes a la servidumbre de la institución, y a través de ellos se acercarán a uno de los más graves problemas del primer mundo: la inmigración desde países pobres y la situación de explotación y extrema miseria de los indocumentados.

Pero esto no significa que la autora nos flagele con complejos de culpa o despliegue un manual de filosofía de izquierdas. Se limita a plasmar hechos cotidianos en lugares reconocibles donde la esperanza es la guía de los más pobres, quienes, a pesar de su precaria situación, están decididos a no volver atrás. Esta aparente tozudez desafía el temor constante a las autoridades nacionales, el riesgo de enfermar sin seguro médico, los contratos en condiciones de esclavitud y la total ausencia de derechos. Situación que, si bien puede ser similar a la de los países de origen, se vive con un atisbo de ilusión, al esperarse mejorías por el solo hecho de pisar una tierra diferente y estar rodeados de un mayor desarrollo económico.

Este complejo entorno social no le es muy ajeno a la protagonista, quien hasta hace muy poco tiempo vendía cajitas de fósforos en las mismas calles donde estas personas se esconden de noche y mendigan de día. Por lo que, finalmente, Lavinia y sus amigos harán lo correcto: abandonar su holgada posición en el Instituto, enajenada de todo, para compartir e invertir la riqueza obtenida en beneficiosos proyectos de amplio alcance, sin tener que perder por ello su bienestar, que será mantenido mediante el trabajo honesto.

Una escuela para Lavinia cuenta con edición de Enrique Pérez Díaz sobre la traducción del italiano de la políglota Julia Calzadilla Núñez, quien, de manera magistral, logra mantener y adaptar cada giro, broma o curiosidad idiomática. Cubierta e ilustraciones, nuevamente de la mano de Arístides Hernández (Ares), permiten al lector reconocer cada personaje, tornándolos cada vez más familiares e identificables, cual si observaran la fotografía de una amiga querida.

Más que un libro, es una escuela donde hallaremos todo tipo de razonamientos, posiciones y visiones sobre nuestro mundo de hoy y, por supuesto, las mejores intenciones de hacerlo más hermoso y disfrutable, principalmente para los seres humanos más pequeños y desprotegidos.