Apariencias |
  en  
Hoy es martes, 17 de octubre de 2017; 6:10 PM | Actualizado: 17 de octubre de 2017
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 69 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Carta de Rilke a Rita Martín

 , 16 de julio de 2013

 

Nota del compilador:
Estas cartas fueron encontradas en el metro de París por una anciana de la que se me negó su nombre. Se dice que estaban en un cofrecito de ébano y marfil, unidas por una cinta de color rosa, y que la nieve había borrado todo vestigio de quién las había escrito. Por mis investigaciones pude esclarecer que fueron vendidas en subasta, a un precio casi insignificante, por un comerciante a un turista, el cual las trajo en un viaje a Cuba y se las entregó a un escritor de provincia, cuyo nombre quiero conservar en el anonimato, quien las tradujo al reconocer la firma de Rainer Maria Rilke. Pero era muy difícil augurar si se trataba de sólo diez cartas o si existían más; por las investigaciones que realicé, opino que eran un muestrario del tractus poético de la Isla, que el autor de las cartas de Franz Xaver Kappus había destinado a unos escritores cubanos; pero el poseedor de las mismas, después de traducidas, las había distribuido entre amigos y poetas, quienes las conservaron hasta el día de hoy. Mi intención fue buscar todas las cartas, volver a colocarlas en el cofrecito de ébano y marfil, descifrar si ciertamente era Rilke su autor, y dar fe de todo ello, a destiempo, en esa apuesta por la poesía y los poetas de hoy.

 

París, 1903.

Querida Rita Martín:

Cuando hace algunos días recibí, junto a su carta, el ejemplar de Poemas de nadie,* quedé sorprendido al ver la fecha del matasellos: advierto que la correspondencia ha mejorado en estos días y, por fortuna, ya tengo su libro en la biblioteca.

Este volumen reúne cuatro poemarios que ahora ofrece al lector de la isla. Un empeño noble este de que la Editorial Letras Cubanas publique a autores de la diáspora como usted; aunque soy de los que prefieren no dividir a los creadores, algo a lo cual se refiere la nota de contracubierta.

Según su propia confesión en el pequeño pórtico de esta edición, la razón de despersonalizar estos textos definitivamente obedece a que “Las corrientes subterráneas que los unen proceden de un viaje o búsqueda insistente (y consistente) que todo espíritu libre realiza para alcanzar sus formas dentro del desarraigo y la intemperie”. Aunque, más que aislarse de esas formas, su poética se afianza en ellas.

La memoria corroe el pasado, se jerarquiza en una metáfora que define un tiempo tangencial, guardado por usted con todo celo para hablarnos de límites, de soledades y de otros escenarios. La saga de su poesía nos ofrece otra isla, grabada por usted en lo mejor del alma. ¿Qué otra cosa pudiera hacer el poeta sino definir estas miradas posibles, oblicuas o no, pero reales y nobles en ese imaginario mayor que resulta el ser de Cuba?

Creo que ha sido aceptada esta propuesta y tenemos que reconocer que, en ello, la isla se nos presenta como un gran arsenal de historias personales. Así lo advierto en algunos de los poemas breves que conforman Ruegos:

I
La rosa debajo de la flor,
pero si muero
id, niños del mundo,
a buscarle.

Es este un enunciado de arraigo, de volver siempre, y creo que la poesía es el género más pleno para ello.

IX
Guárdame en ti.
XXXXXXXXX Siempre.

Esa cosmovisión insular continúa la tradición lezamiana y me confirma que puedo encontrar, de manera más auténtica, el dibujo de un tiempo en un libro de poesía que en otro de historia.

Poemas de nadie es un canto órfico y difícil para quien (re)conoce estas distancias y asevera que será este un paisaje más, una posible mirada para quien ha acumulado tantos horizontes. Estimada Rita Martín, qué puedo hablarle yo de nostalgia, si sus palabras son un árbol mayor.

Tuyo,


 

 

Nota:
* Letras Cubanas, La Habana, 2012.