Apariencias |
  en  
Hoy es miércoles, 4 de diciembre de 2019; 6:07 PM | Actualizado: 04 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 7349 | ver otros artículos en esta sección »
Página

Poesía mágica

Wilber Gómez, 22 de octubre de 2013

Gracias a la vida, espacio didáctico e ilustrativo, dedicado a la poesía cubana que se realiza mensualmente en la Casa del Alba Cultural de La Habana, tuvo como invitado, en esta ocasión de octubre, al literato y artista de la plástica Jesús Lara Sotelo.

Pintor, ceramista, escultor, ilustrador, fotógrafo y poeta, Sotelo coordina en su obra la magia de un mundo donde la línea, el color y el espacio, son convocados por un ritmo en el que lo externo lleva a lo entrañable, moviendo su imaginación hasta hacerse sentir, en lo interno, erguido e inexpresable. Este escritor no niega su sentido de lo real, tanto en lo cotidiano tangible como en lo escurridizo de los sueños.

El propio Lara Sotelo califica sus composiciones con un muy temprano lirismo, al tiempo que declara su postulado de “ir del sufrimiento a la luz”, en el transcurso de ese vertiginoso camino no desdeña ningún sobresalto, sea este mínimo o grandioso. En sus versos todo se vuelve aventura vital e imprescindible, pues este escritor se siente obligado a hacer, del lector, un cómplice de su propia contemplación, con su fuego, pesadilla y ternura.

En esta oportunidad nos leyó algunos de los poemas que conforman su más reciente libro Domos Magicvs, donde, según el autor, se manifiesta la fuerza erótica de una criatura que en su búsqueda se sabe “hacedor”. La presencia de la mujer, su cuerpo, su recepción, plenitud y goce, permiten la inclusión sexual de forma unitaria en toda su diversidad. Estos complementos a veces se encuentran algo ocultos, escondidos más allá de la totalidad de ciertos momentos genitales e intensos, y de la duda que puede alimentar y sostener la fe de quien no teme descubrir el miedo en medio de pesadillas y pasiones, e incluso, del miedo al miedo.

Domos Magicvs es un texto lleno de amor en toda su contradictoria amplitud, al tiempo que representa y demuestra el origen diverso y variado de la sensibilidad creativa del autor. Sus versos van de un extremo a otro del espectro literario, para que los lectores elijan por sí mismos, sin dejar nada o casi nada a la frivolidad, pero sí muy seguro de la importancia del azar en su lezamiana obra. Lara muestra en su poesía los vaivenes y toques de diferentes estéticas y tonalidades. Él puede ir de lo oscuro a lo claro, de lo luminoso a lo deslumbrante.

Una rebeldía de profunda comprensión a su circunstancia y a su propio yo, prolongada a las criaturas de su entorno, mantienen a Sotelo en el espacio y el tiempo, algo que sostiene en cada palabra. De ese modo expresa su amplitud humana, auténtica condición comprometida como criatura de una isla, más entregada al mundo con sus diferencias abiertas y al estímulo de lo difícil que transforma en comprensible lo complicado.

Los escritos de Lara Sotelo parecen estar arrullados por el sueño, pero siempre presentan el ardor de los espacios convocados. El mundo es, desde su isla, todo fuego, aunque se observe sutilmente que lo perfecto no existe, ni siquiera en la nación o el mestizaje que en este volumen también están discretamente presentes.

En el prólogo de Domos Magicvs, el premio nacional de literatura César López señala  que este libro propone un compromiso y un riesgo, de aceptar o rechazar, con la certeza del disfrute y el conocimiento de una obra que asume multiplicidad de fuentes y orígenes, y su paso hermoso y seguro por la línea y el color.