Frente a la cámara

Frente a la cámara es el título del espacio audiovisual que, inspirado en una idea original del doctor Vicente González Castro (1948-2009), con guion y dirección del escritor y realizador Abel Montano, y conducción de la carismática locutora y periodista Rosalía Arnáez, exhibe los miércoles, en horario estelar (9:00 pm), el canal educativo de la televisión nacional.
El género periodístico utilizado como herramienta fundamental de trabajo en dicho programa es la entrevista, acompañada por la proyección de fragmentos de telenovelas, teleseries u otros materiales audiovisuales donde han participado —o participan actualmente— los/as invitados/as a ese encuentro frente a la cámara con la presidenta de la Asociación de Medios Audiovisuales y Radio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Hay verdades que reiterarlas constituye un insulto a la inteligencia global y emocional del ser humano, así como al sentido común, que es el menos común de todos los sentidos. Por lo tanto, no es necesario recordarle al lector que Rosalía es una verdadera experta en el dominio de ese complejo género periodístico, que no solo implica el conocimiento de la técnica que le sirve de apoyatura teórico-conceptual y metodológica, sino también la óptima relación interpersonal que se debe establecer entre el/a entrevistador/a y el/a entrevistado/a.
La versátil profesional de la comunicación concibe la entrevista como un «pie forzado» que, sustentado en la formulación de preguntas inteligentes, cual flechas dirigidas al centro mismo de la diana, se le da al/a interlocutor/a para que se desarrolle desde los más disímiles puntos de vista.
Con otras palabras, para que el/a entrevistado/a le ofrezca al/a televidente, radioescucha o lector/a (si se trata de prensa plana o digital) una visión panorámica, que incluya todas y cada una de las facetas sobre las cuales se estructura la personalidad humana. Un ejemplo fehaciente de ello es la entrevista que la conductora de Frente a la cámara le hiciera a la primerísima actriz Eslinda Núñez, Premio Nacional de Cine.
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En respuesta a las interrogantes formuladas con sencillez y naturalidad por Rosalía, quien emplea un lenguaje coloquial, en un ambiente íntimo, que le inspira confianza a la persona con la cual interactúa, la diva de la cinematografía cubana contemporánea relató anécdotas de su vida profesional y personal, poco conocidas por la teleaudiencia.
La laureada artista habló tanto de los grandes éxitos que ha alcanzado en el teatro (claustro materno de las artes escénicas), la radio, la pequeña pantalla y el séptimo arte, como de sus virtudes, defectos, inconsistencias, debilidades y necesidades que, en interacción dialéctica, configuran los componentes esencialmente humanos y espirituales que la identifican como una persona excepcional, a quien hay que profesarle afecto y respeto por ser quien es y como es. O sea, la conversación giró no solo sobre la excelencia artístico-profesional que la caracteriza en los medios de comunicación donde se desenvuelve como «pez en el agua», sino también sobre su existencia terrenal como mujer cubana, única e irrepetible.
Las preguntas enunciadas por Rosalía Arnáez o los comentarios al margen realizados durante el desarrollo de ese ameno espacio audiovisual devienen caricias al intelecto y el espíritu, tanto para el/a entrevistado/a, como para el/a telespectador/a.
No me asiste la más mínima duda de que Frente a la cámara es un programa que el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), y concretamente, el Canal Educativo, deben proteger al precio que sea necesario. ¿Por qué? Porque, además de cumplir al pie de la letra sus objetivos fundamentales (entretener educando y educar entreteniendo) le facilita al telerreceptor descubrir los valores éticos, humanos y espirituales que mediatizan el comportamiento psicosocial del/a invitado/a.