Entre el cuerpo y la luz. Poemas y canciones para Wichy
Sin dudas, uno de los nombres más representativos de la literatura cubana posterior la triunfo revolucionario de 1959 es Luis Rogelio Nogueras, Wichy o el Rojo, como también muchos le llamaban, ha dejado después de su prematura muerte un halo místico que llega hasta nuestros días. Poetas de diversas generaciones lo han tenido siempre como referente y a través de sus versos lo han homenajeado, citando parte de su producción o simplemente dedicándole determinada obra.
Es por eso que no son casuales las dedicatorias, los homenajes en Entre el cuerpo y la luz, pues como bien expresan León Estrada y Reinaldo García Blanco, los compiladores de este volumen: “Si bien el olvido no ha podido completar su significación con la obra de Luis Rogelio Nogueras, gracias en primera instancia a su propia calidad, a su genio, sus compañeros de generación tampoco dejaron que su escritura, transgenérica, inclasificable en buena parte, todavía hoy de actualidad, quedara solo en fichas bibliográficas, émulas del polvo y la desidia (…) Reunir estos poemas que le han sido dedicados y otros en los que se han usado sus versos como epígrafes, demuestra hasta donde sus escritura ha calado en autores de todas las generaciones y promociones, fundamentalmente cubanos”. Dividido en dos partes - “El convite de los amigos” y “Amar al cisne salvaje” - , este libro reúne creaciones signadas por lenguajes diversos y múltiples maneras de abordar la lírica, pero en todas, como dijera en cierta ocasión el poeta y cineasta Víctor Casaus, está presente el mismo fundamento: celebrar el esplendor de la vida y la obra de Wichy.