La perenne llama imprudente
Creía con cierta vanidad no lo niego, que ya conocía todo respecto a mi gran y admirado amigo Eduardo Heras León, pero debo confesar con agrado, que estaba equivocado.
Admito que esperaba escuchar de los panelistas argumentos y anécdotas ya narradas en otras ocasiones con mayor o menor fortuna, en anteriores paneles, foros, homenajes, etc, sobre la obra y la vida de este autor.
Dazra Novack por ejemplo fue emotiva y elocuente desde su experiencia como alumna egresada del centro Onelio. Ella se refirió al Chino de manera diferente y con privilegiado punto de vista por su cercanía temporal a la cotidianeidad del maestro, (testigo de excepción hubiera dicho Wichy Nogueras) de su fraternal cuidado, su apacible ejecutoria asiática, su apego a los principios y la ética, su amor por la familia y su pareja, esa mujer formidable, enérgica y al mismo tiempo tierna, que es Ivonne Galeano. Habló esta muchacha de todo eso de manera tal, que me parecía escucharlo por primera vez y es que el Sensei Heras es muchas cosas a la vez, pero no deja de ser un educador, un maestro las 24 horas del día, supongo que ni en sus sueños abandona tal práctica.
Después tocaría el turno al explosivo, locuaz y siempre sorprendente Francisco López Sacha, que uno no puede imaginar como se las arregla para decir lo mismo, siempre de una manera diferente, echando mano a las más inesperadas propuestas y comparaciones para expresar sus criterios que pueden ir desde lo que piensan Vargas Llosa y Saramago sobre el narrador y la manera en que Heras fusiona ambos puntos de vista en un cuento de Los pasos en la hierba a la más magistral de las tesis expuestas hoy, la que une a Silvio Rodrigues y The Beatles, al comparar uno de sus temas a otro de los cuentos del Chino. Sacha, no cabe dudas es un conocedor, un experto y lo demuestra nuevamente con meridiana claridad. Fue una suerte estar ahí y poder testimoniarlo.
Al final estaría Laidy Fernández, quién expuso sus deseos de participar en este panel dedicado a los finalistas del Premio Nacional de Literatura 2014 y ya que no lo haría como integrante del mismo, sí estaría presente al leer las palabras siempre certeras de Ambrosio Fornet, quién escribió un bello y contundente texto y se disculpaba de su no asistencia por motivos de salud.
Pocho Fornet, en la voz de Laidy fue como siempre breve, preciso, detallista pero no abrumador y explicó las razones para su argumentación como merecedor del premio al Chino Heras. Ese texto será publicado, al igual que otros en futuro dossier, sobre esta iniciativa de promoción de los finalistas a tan alto galardón y no seré yo quién se los eche a perder contando la película. Pero si de esa llama imprudente de la que habla Ambrosio, refiriéndose a como se debe actuar cuando de debe decidir entre lo establecido y aparentemente lógico y lo que nos dicta el corazón y lo humano, solidario, que persiste y habita en cada uno de nosotros.
Yo hoy aquí, enciendo ese fósforo, que tal vez delate al enemigo nuestra posición y asumo el riesgo, como el centinela del cuento, que no pudo evitar el llamado de su conciencia y propició al camarada herido la lumbre para tal vez su último cigarrillo.
Muchas veces lo hizo antes Heras León, muchas veces debió pagar por ello, pero nada logró hacer que cambiara esta disposición suya para correr riesgos y llevar siempre en los bolsillos una cajita de cerillas, para si alguien le pidiera fuego en una noche oscura y él pensara que vale la pena desafiar el peligro de ser avistado por los que merodean y vigilan desde la negrura que les rodea.
Editado por: Dino Allende