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Historias para soñar la vida, de Julio Llanes

Alina Iglesias Regueyra, 20 de marzo de 2015

En la colección Homenaje que propone la editorial Gente Nueva cada año, se registran autores cuya obra ha trascendido en el tiempo y se ha convertido en referencia para todas las épocas en Cuba. Una buena representación en el género de narrativa la hallamos en el título Historias para soñar la vida, de Julio M. Llanes, un libro publicado en el año 2013 que reúne sus creaciones más relevantes dedicadas a la infancia y a la juventud cubanas.

Este autor, de trato campechano y afable, nació en Yaguajay, en la central provincia cubana de Sancti Spíritus, en el año 1948. Tiene en su haber alrededor de doce libros publicados y ha sido merecedor de numerosos premios y menciones, entre ellos el de la Asociación Nacional de Pedagogos, la cual lo reconoció como Educador Destacado del siglo XX en Cuba, un nombramiento del cual se enorgullece. Su cálido hogar es centro de promoción literaria y de atención constante para multitud de niños de los alrededores y más allá, que vienen a diario a preguntarle cualquier tema de su interés, sobre todo de historia y de literatura.

El volumen que les propongo ilustra la personalidad y el quehacer del autor, al incluir su más bella narración: “Paquelé”, la dulce y cruel historia de un niño esclavo en los siglos coloniales cubanos, cuando la mano esclavista ibérica dictó los destinos trágicos de millones de esclavos africanos traídos a tierras americanas en contra de su voluntad, en un proceso muy similar en brutalidad y deshumanización al holocausto judío del siglo XX.

Esta novela juvenil plena de tradiciones históricas y costumbristas ocupa la mayor parte del libro. Apareció por vez primera en el año 2000 por la editorial Oriente y ha sido traducida al holandés y publicada en Argentina, a pesar de su aparente localismo. En el mismo año mereció el Premio La Rosa Blanca, lo que pone de manifiesto su calidad en cuanto a manejo de la dramaturgia, la magnífica caracterización de sus personajes, la fluidez de la diégesis y el oportuno empleo de recursos literarios.

Llanes dedica el cuento a su padre y a su pueblo, pues es este el escenario donde transcurre la acción. “Paquelé” destaca en su lenguaje los giros de la época que retrata, pero siempre al alcance del lector actual. En la vida del esclavito no faltan las bromas propias de un niño, las burlas de los amos a la par del sufrimiento de los castigos, los retos y trabajos que lo hacen crecer y comprender su propia vida. El ama es “Doña Rosario naranja agria”, su madrina es la cálida Ma Teresa que lo crió, su amigo es Lorencito y su amor la muchacha del río, entre otros personajes que se entremezclan sabiamente. Se refieren mitos y leyendas afrocubanos dentro del relato, narrados por taita Ambrosio, el esclavo anciano, a través de quien se expone el tema de la muerte. Muy curiosa es la escena en la cual Paquelé sueña con el Cochero Azul, personaje que nombra el cuento más conocido de Dora Alonso, escritora cubana cuyas obras son consideradas clásicas en la literatura cubana posrrevolucionaria, en un pequeño homenaje del autor a quien también fustigó desde su obra la esclavitud africana, que fuera  particularmente feroz en el maltrato a la niñez. El fragmento está incluido como destello fugaz de esperanza en el futuro, hacia un tiempo donde ese horror humano no existirá en Cuba.

En el segundo cuento incluido en el libro, “El Pájaro del Alma”, Llanes presenta el escenario actual de una Isla virtual bautizada con el simbólico nombre de Utopía, donde varios adolescentes interactúan con este programa informático a la par que con una realidad más bien cruda. Las contradicciones típicas de estas edades entre ellos y los adultos de la familia afloran en toda su magnitud. El diseño interior del formato de la página cambia, para entregar tablas y curiosas matrices DAFO que exponen los razonamientos comparados de grandes y chicos, de manera hilarante y original. El recuerdo de un abuelo guiará al protagonista hacia el amor de su Cinthia con este muy actual poema que resume la esencia humanista  de la narración:

En un sitio de mi corazón
Hay una página web especial.
Se llama www.te quiero.com.
Para abrirla y conocer sus detalles
No es necesario teclear
Ni usar una contraseña.
Basta poner la mano sobre el pecho,
Cerrar los ojos y pronunciar dos palabras mágicas:
“Yo también”.

Con el tercer título, Julio Llanes desborda su admiración en un ya más extenso y profundo homenaje a Dora Alonso, una escritora de la que evidentemente se considera deudor. “La Princesa Doralina”, no obstante, está dedicada a su esposa Chela, motivo e inspiración de su vida. El cuento incluye los más variados personajes salidos de la pluma de la autora, y a la misma creadora como un personaje más.

Al finalizar las páginas firmadas por Llanes encontramos varios artículos críticos sobre su obra, de voces autorizadas y tan disímiles como Mirtha Estupiñán González, Yanetsy Pino Reina, Ciro Bianchi Ross, Magaly Sánchez Ochoa, Ramón Luis Herrera, Lidia Blanco, Gerardo Fulleda León, José Manuel Espino y María Teresa Andruetto, lo que demuestra la universalidad presente en la creación de este creador, debida muy en parte a su estilo emotivo de contar y a su eficiente distribución de los recursos expresivos y descriptivos. Igualmente proporciona a especialistas, promotores y profesores una guía válida sobre los derroteros seguidos por Julio M. Llanes, un escritor cubano que ha dejado su huella en las letras de Cuba para el mundo.