Apariencias |
  en  
Hoy es sábado, 7 de diciembre de 2019; 8:17 PM | Actualizado: 06 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 248 | ver otros artículos en esta sección »
Página

La revista pauta inicia su ruta

Dino A. Allende González, 25 de octubre de 2016

Durante la recién finalizada Semana de la Moda de La Habana y en el contexto de las actividades por su día inaugural fueron presentados los dos primeros números de la revista pauta, del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

Se trata de una publicación semestral que tuvo una primera aparición durante la FIL del 2015 y, al decir de su editora general, Farah Gómez, tiene como idea principal “tener una memoria gráfica sobre el trabajo de artistas, artesanos, ceramistas y diseñadores”.

En el caso del primer número (No. 1, Año 2, 2015) el contenido fundamental del mismo está centrado en los temas relacionados con la cerámica y el diseño; mientras que el segundo (No. 2, Año 3, 2016) aborda como punto de partida el proceso de restauración del Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, a partir del cierre del mismo en 2013 para un proceso de reparación capital que permitió en un período breve (dos años aproximadamente) recuperar  uno de los espacios culturales habaneros más antiguos1, a partir de un proceso de modernización de su infraestructura y el aprovechamiento de sus áreas con un propósito plenamente cultural.

Evidentemente pauta toma como ejes temáticos el trabajo desarrollado por los ceramistas, artesanos y diseñadores cubanos, no solo a partir de publicar trabajos de corte académico sobre estos temas, mostrar la obra de diferentes creadores, así como la promoción de los eventos que tradicionalmente apoyan este tipo de actividad (ARTE PARA MAMÁ, ARTE EN LA RAMPA y FIART) y en ese sentido pudiera afirmarse que sería necesario logre consolidar su trabajo y mantener una política editorial coherente con ese propósito. Sin embargo, resulta significativo que en el primer número de esta publicación aparezcan publicados dos trabajos que reflejan el quehacer de editoriales vinculadas con el mundo de las artes plásticas y la cultura en general.

El primero de ellos, “El arte en los libros” de Martha Ivis Sánchez Ortiz y Farah Gómez, está dedicado a la labor desarrollada por Collage Ediciones desde 2013, a partir de una iniciativa creada para perpetuar la memoria del FCBC y que tiene cuatro líneas temáticas fundamentales: Las artes plásticas, la artesanía, el diseño y la crítica especializada. Menciona la importancia que tuvo el insertarse dentro del programa colateral de la Duodécima Bienal de La Habana 2015 y subraya que, a pesar del poco tiempo de existencia, esta Casa editorial ha sabido presentar un conjunto de textos que resultan una fuente a considerar dentro de este tipo de publicaciones por la calidad conceptual, de contenido y diseño; a la vez que menciona algunos de los trabajos más importantes de Collage, entre los que sobresalen: Mendive, Para dónde vamos y Añejo 27, dedicados a la obra de Manuel Mendive, René Francisco y Lázaro Saavedra (Premios Nacionales de Artes Plásticas 2001, 2010 y 2014, respectivamente); Obra reciente, dedicado al artista de la plástica Luis Gómez y HB. Muestra de arte contemporáneo.

Por su parte, “Vigía. El tiempo de los libros que hablan”, de Mayté Madruga Hernández, se acerca con mucha emotividad al quehacer de Ediciones Vigía, desde su fundación a mediados de los años 80 por iniciativa del poeta Alfredo Zaldívar y destaca la importancia que tuvo la aparición de este peculiar espacio  para los jóvenes escritores de ese momento, entre los que sobresalieron Teresa García Melo, Reinaldo Blanco, Arístides Vega, Damaris Calderón y Sigfredo Ariel. Asimismo y tomando como referencia palabras de Agustina Alfonso Valdés, su actual directora, se evoca el apoyo incondicional de Eliseo Diego a ese proyecto, pues según la entrevistada, “su presencia hizo que la editorial tuviera un alcance que pudo no haber sucedido”.

En el artículo también se recuerda la importancia del trabajo de Rolando Estévez como diseñador en ese colectivo y creador del símbolo de la lámpara que identifica este sello editorial, el empleo de materiales “desechables” (papel reciclado, caracoles, tela de tabaco) para producir una tirada de 200 ejemplares de una obra literaria mediante el uso del concepto de artista-poeta y se puntualiza que actualmente “hay voces diferentes discursando. Hay jóvenes que trabajan en el proyecto y obligan a los que ya no lo somos tanto a tener una mirada joven a la hora de decidir y de mirar; seguimos buscando los libros de autores desconocidos porque sabemos que esos serán los autores que marcarán su generación”.

De este modo la revista pauta inicia su ruta en el panorama del las publicaciones culturales cubanas y si bien la temática se orienta hacia el trabajo desarrollado por los artistas plásticos cubanos en senderos menos visibilizados de esta disciplina, resulta estimulante su breve incursión por el universo editorial cubano que prioriza la originalidad y el buen hacer.2  Enhorabuena.

Notas

1 Abierto al público habanero desde el 15 de abril de 1838 con el estreno de la obra “Don Juan de Austria”, protagonizada por el actor cubano Francisco Covarrubias, no resulta exagerado afirmar que este sitio sea en la actualidad el espacio cultural más antiguo en activo dentro de La Habana, tomando en cuenta el uso para el que originalmente fue concebido.

2 Además de los dos artículos a los que se refiere este trabajo, en el primer número de pauta también aparece una promoción a la Casa editora Cuadernos Papiro, cuya sede radica en la ciudad de Holguín.


Editado por: Nora Lelyen Fernández