Orquídeas marchitas
Orquídeas marchitas, versión de la escritora matancera Eumelia Figueroa, basada en la novela Frenesí, del intelectual argentino Charles de Peyret-Chappuis (1912-1995), con la dirección artística del realizador Héctor Pérez Ramírez (1945-2015), y la asesoría de Enrique Domínguez Sosa Premio Nacional de la Radio, fue el estreno del estelar espacio la Novela de las Dos, que se transmite, de lunes a viernes, por Radio Progreso, la Onda de la Alegría, y por audio real en Internet.
Peyret-Chappuis, quien se estableciera en París fue un importante escritor y dramaturgo latinoamericano, anterior y posterior a la segunda conflagración mundial (1939-1945). Escribió, además, el drama El difunto señor Pic, obra sombría, con tonos egocéntricos, temblor e intensidad trágica; la comedia Judith, donde —de una forma hilarante— identifica a la dictadura con Tanatos (la muerte, en lenguaje psicodinámico), y al déspota con el hombre sin vida interior, encallecido desde el punto de vista emocional, despiadado y carente de humanidad; así como el guión del filme La Corona Negra, protagonizado por la diva del cine mexicano, María Félix (1914-2002).
Orquídeas marchitas, estructurada en 60 capítulos, se desarrolla en la ciudad de Badajoz, comunidad autónoma hispana de Extremadura, en la década de los años cincuenta del pasado siglo XX.
En ese período socio-histórico, Figueroa ubica a los personajes, así como los intensos conflictos que la trama involucra, ya que su intención es — fundamentalmente— transgredir la entonces vigente programación socio-cultural arraigada en la España franquista.
La trama de esa radionovela hizo brotar en sus fieles seguidores los más noble sentimientos y el verdadero amor, definido por la psicología humanista como el encuentro erótico y afectivo-espiritual entre dos personas, así como las reacciones más disímiles ante los falsos criterios sobre la doble moral que prevalecieran en aquella época, y que, unidos a las obsoletas costumbres predominantes, dejaran una huella indeleble en las vidas de los habitantes, y en especial de las mujeres de dicha localidad, encerradas en los estrechos límites del más rancio machismo, hijo legítimo del régimen patriarcal que, a pesar de todos los pesares, todavía subsiste en todos los países del orbe, tanto los desarrollados como los que se encuentran en vías de desarrollo.
No obstante, esas genuinas representantes del género femenino luchaban contra viento y marea por liberarse de esas cadenas invisibles que les impedían alcanzar la verdadera libertad, que, según José Martí, es la de pensamiento y espíritu.
Mujeres citadinas como Esther, Estefanía, Marta, Doña Dolores, Aurelia interpretadas por las carismáticas actrices Vivian Suárez, Aimé Despaigne, Isaily Meriño, Clarita González y Marta García, respectivamente, se destacaron en esa nueva oferta radial por su multiplicidad de caracteres, muy bien cincelados psicológica y espiritualmente, lo cual convirtió —por derecho propio— a Orquídeas marchitas en una singular atracción para los amantes del género.
Por otra parte, se puede percibir —con meridiana claridad— la vida católica peninsular, el honor, defendido a capa y espada por la familia ibérica tradicional, así como la sociedad española durante la sangrienta dictadura del generalísimo Francisco Franco (1892-1975); medios donde se conjugan los conflictos psicosociales, particularizados por historias de amor, sentimientos, estados de ánimo, enfrentamientos y obras caritativas.
Nuevamente se unen, en cálido abrazo, para completar el equipo de realización, jerarquizado por Héctor Pérez Ramírez, Evelyn Marrero en la grabación, Carlos Cabrera en la musicalización, y Carlos Alonso en los efectos especiales.
Estoy seguro de que el alma de los/as radioyentes de ese popular espacio dramatizado vibró al compás de las emociones positivas o negativas que —a través de las respectivas voces de las artistas que integraban el elenco actoral— experimentaran quienes sintonizan La Novela de las 2.
Editado por Heidy Bolaños