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En torno al Día del Idioma Español

Olga Sánchez Guevara, 04 de mayo de 2017

El 23 de abril, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Cervantes, se celebra el Día del Idioma Español. Hablado por más de 400 millones de personas, el español es una de las tres primeras lenguas del mundo por el total de hablantes –con el chino mandarín y el inglés–, y tiene estatus oficial en 20 países. La Real Academia Española de la Lengua (RAE), con las academias asociadas, se encargan de crear las reglas normativas de nuestro idioma y trabajar por su unidad. Con la RAE forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española las 22 correspondientes a los siguientes países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Un instrumento de excelencia para analizar temas relacionados con el idioma que compartimos, son los congresos internacionales de la lengua española, en los participan estudiosos que representan a las 23 academias, junto a escritores, críticos literarios, catedráticos, filólogos, periodistas y jefes de gobierno. El primer congreso tuvo lugar en Zacatecas, México, en 1997. A partir del segundo, efectuado en  2001 en Valladolid, España, los congresos tienen frecuencia trienal: el tercero fue realizado en Rosario, Argentina, 2004; el cuarto, en Cartagena de Indias, Colombia, 2007; el quinto debió celebrarse en Valparaíso, Chile, en 2010, pero tuvo que ser suspendido por el terremoto ocurrido allí ese año. El sexto se efectuó en Panamá, en 2013, y el séptimo en San Juan, Puerto Rico, en 2016.

En el primero de estos congresos (México, 1997), algunos participantes abogaban por la elaboración de un “español común” comprensible para los hablantes de cualquier país; algo que tal vez se parecería al llamado español neutro –también conocido como español global o internacional–, empleado por medios de comunicación y entretenimiento en el doblaje y subtitulado de series y películas. Otros advertían que es imposible la elaboración de una única variedad del idioma, pues al hacerlo se dejarían a un lado los factores históricos, geográficos y sociales que han dado lugar a las distintas formas del español en los territorios donde es hablado.

“Yo me formé como lector leyendo a García Márquez, a Cortázar, a Fuentes, a Vargas Llosa. Nunca he sentido su español como ajeno, y tampoco lo siento como ajeno en las traducciones”, afirma Carlos Fortea, escritor, traductor y profesor de la Facultad de Traducción en la Universidad de Salamanca. Y continúa: “Cuando escribo, lo hago en mi modalidad lingüística, que es la única que tengo y la única que no es falsa. ¿Qué es el español neutro? Mi español ni siquiera es el mismo que se habla en otros lugares de la península ibérica.”

Por su parte, la editora argentina Adriana Hidalgo opina: “Constituimos un vasto territorio donde compartimos un mismo idioma y cada región aporta su voz, lo que a nuestro juicio enriquece la lengua. Lo importante es la calidad y la formación del traductor, ya que la traducción es un arte y requiere un conocimiento profundo del autor y su obra”.

El español o castellano se extiende por los cinco continentes; su devenir histórico y su contacto con las lenguas de las diferentes regiones de España y con las lenguas amerindias y africanas, entre otras, han motivado variaciones más o menos significativas en el habla de las poblaciones hispanófonas. Entre esas variaciones o variantes, las relacionadas con el léxico son quizá las más importantes para la traducción.

En octubre de 2014, la RAE publicó la edición 23 de su Diccionario, con 93.111 entradas que incluyen cerca de 19.000 americanismos. Un artículo del periodista español Javier Rodríguez Marcos sobre dicha edición incluye una interesante anécdota: al proyectarse durante el Festival de San Sebastián del año 2000 la película mexicana La perdición de los hombres, el productor José María Morales se fijó en que los españoles no se reían con los chistes, mientras los extranjeros que seguían los subtítulos en inglés, sí. El filme ganó la Concha de Oro, y Morales lo hizo subtitular en español de España. La medida es extrema, pero realmente ocurre que expresiones usadas por los hispanohablantes de una región pueden tener distinto significado en otra; por ejemplo, un tinto en Colombia no es un tipo de vino, sino un café fuerte, y en Puerto Rico la palabra pantalla significa pendiente o arete. Un español entendible por todos estaría limitado al habla culta, pues en el lenguaje cotidiano, además de la situación ya mencionada de significados diferentes para una misma palabra, existen también diferentes palabras para denominar un mismo objeto: lo que en Cuba llamamos frijol es en otros países latinoamericanos habichuela o poroto, y lo que en México y Centroamérica llaman elote es para nosotros maíz tierno.

Estos fenómenos no son privativos del español, por supuesto; otras lenguas de vasta población, como el inglés, el francés y el portugués, se enfrentan con situaciones parecidas a las arriba descritas. El poeta, profesor y traductor portugués Nuno Júdice (Mexilhoeira Grande, 1949) convierte una de ellas en tema de su poema “Lusofonía”, que ilustra humorísticamente lo que puede ocurrir con una misma palabra en distintas regiones donde se habla el mismo idioma. Veamos un fragmento del poema, traducido por el mexicano Dalí Corona:

Lusofonía

Escribo un poema sobre la rapariga que está sentada

en un café, frente a la taza de café, mientras

se alisa los cabellos con la mano. Pero no puedo escribir este

poema sobre la rapariga porque, en Brasil, la palabra

rapariga no quiere decir lo que dice en Portugal. Entonces,

tendré que escribir la chica del café, la joven del café,

o la muchacha del café, para que la reputación de la pobre rapariga

que se alisa los cabellos con la mano, en un café de Lisboa, no

quede estropeada para siempre cuando este poema atraviese

el Atlántico para desembarcar en Río de Janeiro. Y esto todo

sin pensar en África, porque ahí tendría

que escribir la moza del café, para

evitar el tono demasiado continental de rapariga, que es

una palabra que ya me está dando dolores

de cabeza (…)

 

La connotación peyorativa de la palabra rapariga en Brasil hace que el poeta se preocupe por la joven, cuya reputación quedaría “estropeada para siempre cuando este poema atraviese / el Atlántico para desembarcar en Río de Janeiro”. La solución propuesta por Nuno Júdice concuerda con el tono humorístico del poema: escribirá otro sobre un café donde es imposible que esté sentada la rapariga, porque solo se sirven bebidas de pie junto al mostrador. El traductor, que no puede acudir a una solución similar, opta por dejar en portugués la palabra rapariga –concubina o prostituta en Brasil; joven, chica, muchacha en otros países donde se habla portugués–, combinándola con su posible traducción según las distintos territorios lusófonos.

Pero normalmente no es en la traducción de poesía donde se presentan las mayores dificultades. En cambio, los textos destinados al teatro tal vez sean los más exigentes en este sentido, pues a la hora de traducir el lenguaje común o cotidiano –sobre todo cuando aparecen expresiones populares o de jerga, que por lo general no admiten equivalencias “neutras”– el traductor se ve obligado a decantarse por su propia variante regional del idioma. Si se piensa que para quien asiste a la representación teatral de una pieza traducida es imposible acceder a notas al pie, como sí lo es, por ejemplo, para los lectores de novelas, se entenderá mejor la complejidad de este tipo de traducción.

En todo caso, seguirá siendo responsabilidad de los traductores elegir, entre las distintas variantes lexicales que ofrece la lengua, las equivalencias que utilizarán en cada caso, con vistas a conseguir la mayor comprensibilidad posible para la mayor cantidad de lectores, sin neutralizar el idioma de llegada ni sacrificar su riqueza.

 
Fuentes
Entre otras, he consultado las que siguen:
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/08/26/babelia/1472199140_766881.html
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/09/babelia/1412869988_743855.html

http: //circulodepoesia.com/2012/01/visitacion-a-nuno-judice-y-el-ejercicio-de-traducir-por-dalicorona
 

Agradezco a mi amiga Nelia Iris Rosales su colaboración en las búsquedas.

Editado por Heidy Bolaños

 

 

Olga Sánchez Guevara, 2017-11-09
Olga Sánchez Guevara, 2017-09-25
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