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Eugénio&Eliseo

Olga Sánchez Guevara, 12 de julio de 2017

Todo empezó con la exposición Poema Azul de la artista portuguesa Luísa Ferreira presentada en la Fábrica de Arte Cubano, inaugurada el 2 de junio de 2016 por el señor embajador de Portugal, Luis Faro Ramos. Estuvieron presentes, entre otras personalidades, la fotógrafa Luisa Ferreira y la agregada cultural de la embajada portuguesa en La Habana, Natividade Lemos. La ocasión propició que amigos de la lengua portuguesa en Cuba, invitados por el embajador y la agregada cultural, nos reencontráramos o conociéramos. Fue el inicio de nuestra participación en una serie de interesantes y amenas actividades relacionadas con la cultura lusa, entre ellas un hermoso concierto de fados en la Basílica Menor de San Francisco de Asís, y la inauguración de la Biblioteca Eça de Queirós en la sede de la embajada portuguesa, con la presencia del señor presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

Tuve el honor de ser la primera cubana registrada como lectora en la Biblioteca, y le pedí a Natividade que me recomendara poetas portugueses para incluirlos en los dossiers de poesía con los que habitualmente colaboro en el sitio web Cubaliteraria. En un correo electrónico, Natividade me envió un poema que me deslumbró por su belleza, brevedad  y sencillez: “Praça de Malá Strana”.

Plaza de Malá Strana

Gusto de estas palomas, de estos niños.
La eternidad no puede ser sino así:
palomas y niños para hacer
de la luz matinal incomparable
el lugar inocente del poema.

Era mi primer encuentro con la poesía de Eugénio de Andrade, y fueron los primeros versos suyos que traduje. Otros poemas de Andrade me llegaron a través del correo electrónico, buscados y encontrados en Internet a petición mía por varios amigos. Después recibí como regalo tres libros del poeta de Atalaia, amablemente traídos desde Portugal por Natividade, y comencé a traducir algunos poemas, aún sin saber si podrían publicarse esas versiones:

Retrato

En tu rostro comienza la madrugada.
Luz abriendo,
de rosa en rosa,
transparente y mojada.

Melodía
distante, mas segura;
irrumpiendo desde la tierra,
caliente, redonda, madura.

Mar inmenso,
playa desierta, horizontal y en calma.
Sabor agreste.
Rostro de mi alma.

Por su parte, Natividade también había hecho un descubrimiento. Un libro que halló en la embajada al llegar a Cuba llamó su atención: era una hermosa edición de El sitio en que tan bien se está, de Eliseo Diego. A través del correo electrónico, Natividade me contó que comenzó a leer con avidez aquel y otros libros de Eliseo que fue comprando en librerías, y en uno de sus mensajes me confió su secreto y me hizo una pregunta. “Estoy enamorada de Eliseo Diego, ¿qué hago?” Enseguida le respondí: “Tradúcelo”. Al cabo de unos días nos encontramos y empezamos a hablar de un proyecto común que al principio parecía ser solo un sueño, pero comenzó a tomar forma cuando nos propusimos traducir cada una un poemario: El oscuro esplendor, de Eliseo, sería llevado al portugués por Natividade, mientras O peso da sombra, de Eugénio, sería traído por mí al español. Como título para el doble libro, Natividade propuso “Historia de amores cruzados”, que al final se convirtió en Eugénio&Eliseo, una historia de amores cruzados. Tradujimos a ambos poetas como verdaderas enamoradas.

Después entramos en la fase más difícil: conseguir los derechos para publicar las traducciones, y encontrar una editorial que se interesara en “hacer” el libro. Fefé Diego estuvo dispuesta desde un inicio a ceder los derechos sobre el poemario de Eliseo, y tras varias gestiones logramos también la cesión por parte del grupo Porto Editora y los herederos de Andrade. El poeta Alex Pausides, director de la Colección SurEditores, aceptó asumir la publicación, y la Cátedra Eça de Queirós de la Universidad de La Habana, el Instituto Camões y la Embajada de Portugal en La Habana dieron su apoyo para que se materializara nuestro sueño.

El pasado 5 de mayo, como parte de las celebraciones por el Día de la Lengua Portuguesa, se presentaba en la sala Villena de la UNEAC el doble libro que contiene los poemarios de Eugénio y Eliseo, con palabras introductorias del embajador portugués, Luis Faro Ramos, y de Alex Pausides, por la Colección SurEditores y la Asociación de Escritores de la UNEAC. Como cerrando un círculo, en la cubierta de O obscuro esplendor, una foto de Luisa Ferreira que formó parte de la exposición Poema Azul: Reserva natural del estuario del Tajus. En la de El peso de la sombra, “Marina con palma real”, del cubano Héctor López Porro.
 
El profesor Ángel Pérez Ruiz, de la Cátedra Eça de Queirós, tuvo a su cargo la presentación, en la que Fefé Diego intervino con hermosas palabras acerca de su padre y la versión al portugués de sus poemas, y las traductoras leímos nuestras respectivas “Cartas” a los autores, y un par de textos de Eliseo y Eugénio. Para coronar una tarde inolvidable, la joven cantante Lindiana Murphy, que se encontraba entre los asistentes, nos obsequió una canción en portugués, acompañada por la pianista Rosa Nidia García.

Quiero dar fin a estos apuntes con dos textos contenidos en el libro, como incitación a la lectura completa de los poemarios.

O menino no seu quarto

Tens medo esta noite: os ladrões
estão lá fora entre as folhas
a espiar a janela.

O ouro
do cristal na sombra!

E os ladrões
através das folhas
numerosas e eternas, no húmido
e oculto
- no outro lado.

(Eliseo Diego, 1920-1994. O obscuro esplendor)


El amargo sabor de una naranja,
y la casa regresa. El mar entraba todo
en ella, venía del sur, olía bien.
El árbol ya no existe, en su lugar
la melancolía está sentada.
Tiene unos ojos inmensos donde corre el viento
y en la mano una naranja.
Amarga.

(Eugénio de Andrade, 1923-2005, El peso de la sombra)

Editado por Heidy Bolaños