Apariencias |
  en  
Hoy es viernes, 15 de diciembre de 2017; 7:18 AM | Actualizado: 14 de diciembre de 2017
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta sección: 6194 | ver otros artículos en esta sección »
Página

La obra de Luigi Pirandello

Noel Alonso, 01 de diciembre de 2017


Hablo y ya no reconozco mi voz ¿Quién habla en mí?...
Somos todos fantasmas, apariencias: la idea que nos
hemos hecho de nosotros mismos. Se cambia
¡Ay de nosotros si la idea nos queda fija!
Luigi Pirandello

Para Luigi Pirandello la identidad del hombre reside en el permanente fluir de su imagen a través del tiempo, advierte, se cambia, como resultado involuntario de un proceso natural. De manera que fijar la identidad ha sido un tópico recurrente en las obras del italiano. Novelista, poeta y autor de relatos cortos, es fundamentalmente conocido como dramaturgo, siendo el más importante dramaturgo “entre guerras” y precursor del teatro del absurdo. Su profundo pesimismo sobre la condición humana, hace que su teatro esté basado en la continua oposición entre la realidad y las apariencias, que en muchas ocasiones se expresa a través del humor.

No es casualidad entonces que, en el ámbito de la vigésima semana de la cultura italiana y los 50 años que distan de su fallecimiento, Pirandello sea el centro de conferencias y estudios. Esta vez, una de las subsedes de la jornada italiana fue la facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, donde fueron recibidos por un público integrado por estudiantes y profesores de la carrera de Letras, los profesores Francesca Bernardini de la Sapienza (Universidad de Roma) y Ricardo Hernández Otero, estudioso cubano del periodismo, ambos con la ardua empresa de reconocer el valor literario y trascendental de la obra del escritor italiano.

La profesora Bernardini se refirió al tratamiento de los tópicos principales de la obra de Pirandello, cabe destacar que una de sus denuncias más fuertes fue por la crisis de la identidad de inicio de siglo XX, insospechadamente algo que ha trascendido hasta ahora en la circunstancia posmoderna. La profesora se refirio a algunas de sus obras mas significativas para demostrar una parte importante del procedimiento pirandelliano: la máscara que sujeta la identidad del ser, en tanto el hombre moderno necesita definirse con los valores universales. Pirandello lleva al punto cimero la crisis de la identidad, y demuestra las millones de máscaras que padece el hombre en su cotidianidad.

El profesor Ricardo Hernández Otero, por la parte cubana, hizo un análisis de la recepción de las puestas en escena de sus obras de teatro en el público cubano a través de la historia. Se remontó a 1920, donde por primera vez en Cuba se presenta la obra El hombre, la bestia y la virtud (L'uomo, la bestia e la virtù, 1919). A la expectativa quedó una propuesta de libro acerca de la incidencia de Seis personajes en busca de un autor (Sei personaggi in cerca d´autore, 1920) en el público cubano que el profesor Hernández Otero entregará a merced de los ávidos lectores cubanos.

La obra de Pirandello forma parte indiscutible del canon literario universal, de obligada consulta, de verdades insoslayables. Por esto y para beneplácito de todos los italianos, el autor fue galardonado en 1934 con el Premio Nobel de Literatura, por una obra sólida y por usar el absurdo como procedimiento para retratar la crisis de valores de la modernidad.