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El crítico como artista

Oscar Wilde, 13 de abril de 2018

El escritor, ensayista y dramaturgo irlandés Oscar Wilde fue sin dudas una personalidad muy polémica no solo por su vida y obra, sino también debido a la variedad de intereses que motivaron su labor como crítico;  y por eso ha despertado a lo largo del tiempo el interés de otros escritores y  estudiosos, como lo demuestran las siguientes valoraciones.
 
José Martí: «He ahí a Oscar Wilde: es un joven sajón que hace excelentes versos. Es un cismático en el arte, que acusa al arte inglés de haber sido cismático en la iglesia del arte hermoso universal. Es un elegante apóstol, lleno de fe en su propaganda y de desdén por los que la censuran».

Jorge Luis Borges: «Leyendo y releyendo, a lo largo de los años, a Wilde, noto un hecho que sus panegiristas no parecen haber sospechado siquiera: el hecho comprobable y elemental de que Wilde, casi siempre, tiene razón».

Rubén Darío: «Carrillo y su amigo Ernesto Lajeneuse me presentaron allí a un caballero un tanto robusto, afeitado, con algo abacial, muy fino de trato y que hablaba el francés con marcado acento de ultratumba. Era el gran poeta desgraciado Oscar Wilde. Rara vez he encontrado una distinción mayor, una cultura más elegante y una urbanidad más gentil».

Bernard Shaw: «Wilde posee una imaginación creativa, un humor filosófico, un ingenio original, además de ser un maestro del lenguaje».

Oscar Wilde (Irlanda, 1854-París, 1900). Novelista, poeta, crítico literario, ensayista y dramaturgo, consagró su vida y su obra a la defensa de la belleza en el arte. Figuran entre sus textos más importantes El príncipe feliz, La casa de las granadas, El crimen de lord Arthur Saville, El retrato de Dorian Gray, El abanico de lady Windermere, Una mujer sin importancia, Un marido ideal, La importancia de llamarse Ernesto, Salomé, De profundis y La balada de la cárcel de Reading.