7 libros para reír

El drama y las pasiones humanas son considerados temas cruciales mientras que la risa es a menudo mirada por encima del hombro, como un divertimento menor.
Nada más lejos de la realidad. Hacer reír al lector es una tarea ardua y, a menudo, repleta de inteligencias. Pasar las páginas de Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, sin estallar en carcajadas, es prácticamente imposible, pero esta novela sobre un extraterrestre infiltrado en la España de los 80 también nos dice mucho de quiénes somos.
Otras veces es la sensación de absurdo y la deslocalización lo que hace que brote el humor, como el crucero en el que se embarca David Foster Wallace en Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.
La literatura humorística ha dado grandes obras en toda la historia, pero quizás es en la última mitad del siglo XX cuando más ha brillado. Wilt, de Tom Sharpe, es uno de esos personajes que destila hilaridad y muestra nuestras vergüenzas, al igual que el Ignatius Reilly de La conjura de los necios, de John Kennedy Toole.
Otros maestros del humor contemporáneos son Woody Allen, como demuestra su recopilación de relatos Cuentos sin plumas, y por supuesto Groucho Marx, del que seleccionamos sus Memorias de un amante sarnoso.
Convertida en una exitosa saga cinematográfica, El diario de Bridget Jones, de Helen Fielding, es uno de esos casos en los que la literatura humorística alcanza su máximo grado de popularidad. Para terminar, un clásico nacional Diez minutos antes de la medianoche, de Enrique Jardiel Poncela.

Felices risas, felices lecturas.
Tomado de Cultura Inquieta