La crítica reconoce a Ediciones Matanzas

Un total de once títulos de Ediciones Matanzas han merecido en los últimos años el Premio Nacional de la Crítica Literaria, hecho que confirma el sostenido, riguroso y muy bien pensado quehacer de este sello que acaba de arribar a sus cuatro décadas de fundado.
La novela No me preguntes cuándo, de Arturo Arango, es el más reciente libro de esa casa editora incluido entre los ganadores del Premio Nacional de la Crítica, el cual, fue entregado recientemente en el habanero Centro Cultural Dulce María Loynaz.
El cuaderno de poesía Más horrible que yo, de Luis Lorente, publicado en 2006, fue la primera propuesta con la que alcanzó ese reconocimiento el sello matancero, según recuerda su promotora cultural, Jacqueline Méndez, quien precisa asimismo que tal resultado coincidió con el hecho de que hacía muy poco Alfredo Zaldívar había asumido la dirección de la editorial, «algo que implicó el inicio de una nueva etapa, etapa de crecimiento, de madurez».
En los próximos años, otros poemarios dados a conocer por Ediciones Matanzas recibirían este premio: Los frutos ácidos (2008) y Otro retorno al país natal (2012), de Laura Ruiz Montes; Contemplación vs acto (2009), de Yanira Marimón Rodríguez; trillos/precipicios/concurrencias (2015), de Alfredo Zaldívar; y Las pulsaciones de la derrota (2016), de Damaris Calderón.
La Crítica Literaria reconocería asimismo a tres volúmenes de narrativa de la editorial yumurina: el libro de cuentos Esperando por el sol (2015), de Raúl Flores Iriarte: así como las novelas El que va con la luz (2016), de Francisco López Sacha, y ahora la de Arturo Arango.
Los otros títulos del sello que han ganado este importante reconocimiento son la obra de teatro Diez millones, de Carlos Celdrán, y la novela para niños y jóvenes Mi abuela es un primor, de Mildre Hernández, ambos casos en 2016.
El director de la editorial, Alfredo Zaldívar, atribuyó estos buenos resultados «a la consagración diaria, a la profesionalidad y sensibilidad de todo el colectivo, desde los editores, el diseñador y el emplanador-impresor hasta los encuadernadores y el resto de nuestros trabajadores».
«Es el esfuerzo de todos ellos para soñar siempre un mejor libro lo que hace que los autores confíen en nosotros, opten por nosotros, al igual que los lectores», especificó Zaldívar.
Asismimo añadió que algo a lo que «prestamos gran atención es a la conformación del catálogo, no nos limitamos solo a lo que nos llega, sino que trabajamos con mucha intencionalidad en ese sentido, gestionamos en todo momento y tenemos como premisa la pluralidad».
Importantes autores de diversas generaciones han elogiado el desempeño actual de ese sello, a la vez que le han confiado sus originales. En un artículo acerca de sus experiencias como fundador de Ediciones Matanzas en 1978, Arturo Arango asegura que la misma es en estos momentos «una de las más rigurosas y creativas editoriales cubanas». Hace unos días, en la presentación de su poemario Mentalidad de enjambre (Premio José Jacinto Milanés 2018; Ediciones Matanzas, 2019), el escritor holguinero Moisés Mayán confesó que llevaba tiempo añorando incluirse en el catálogo de esta editorial, «donde muchos desean publicar, porque es sinónimo de profesionalidad y, por supuesto, de belleza, de arte».
En los últimos años, títulos de Ediciones Matanzas han recibido también otros importantes premios: el Nacional de la Crítica Científico-Técnica, el de la Crítica Histórica José Luciano Franco, el de la Academia de la Lengua, el de la Academia de Ciencias, el Nacional de Historia Ramiro Guerra, el de Investigación Cultural Juan Marinello, La Rosa Blanca, el del Arte del Libro Raúl Martínez y La Puerta de Papel, entre otros.
Fundada en 1978, esta casa editora cuenta con un extenso y variado catálogo en el que se incluyen más de 700 títulos de diversos géneros literarios, de cerca de 400 autores cubanos o extranjeros.
