Desandar los montes, adentrarnos en las cavernas, descubrir sus pinturas, recolectar piezas fósiles, sustentar una hipótesis con hallazgos, son algunas de las satisfacciones que ofrece la arqueología, se trate usted de un simple aficionado o de un profesional. Pero sucede que no abundan los textos sobre la materia y el tema es demasiado atractivo como para dejarlo pasar cuando la ocasión se nos presenta.
¿Quiénes hicieron los dibujos en las cuevas?, de los autores Victorio Cué Villate y Racso Fernández Ortega, publicado por Ediciones Extramuros en el 2006 –con ilustración de cubierta, así como las interiores, del primero de los citados– es una invitación a iniciarnos en la arqueología y una excelente prueba de que todo tema puede ser sometido a la consideración de un público mayor, mediante el recurso de las imágenes y las ilustraciones.
“Los dibujos rupestres encontrados en todo el arco de las Antillas ofrecen un rico repertorio de trazos representativos de la vida cotidiana de nuestros antepasados. Esta obra de los autores Victorio Cué y Racso Fernández Ortega adquiere gran importancia por su originalidad y la aplicación de estos dibujos a la enseñanza como ilustración de apoyo a la historia de los primeros habitantes de las Antillas”, apunta el Dr. Miguel Barnet Lanza, ahora presidente de la UNEAC y prologuista del libro.
El arte rupestre es el tema central de este texto, se nos revela como hilo conductor hasta los orígenes de una cultura, de un pueblo, sus mitos y creencias, sus costumbres y formas de vida. El arte rupestre es como la huella digital de nuestros antepasados, que hallamos en cavernas y debemos preservar con el amor por lo que es: una joya de valor patrimonial.
A finales del siglo XVII, un misionero europeo descubrió las primeras muestras de arte rupestre en las Antillas. Desde entonces, estos dibujos han sido una fuente continuada de información e interés para los estudiosos, hasta nuestros días.
¿Quiénes hicieron los dibujos en las cuevas? es un libro que adentra al lector paso a paso en el asunto. Para ello incluye un glosario al cual nos acercamos con el propósito de enriquecer los conocimientos. Este vocabulario resulta necesario, pues el arte rupestre se vincula con la arqueología, la historia, la espeleología, la antropología, la lingüística y otras disciplinas, lo cual exige de una adecuada comprensión del significado de cada término.
Enseñar, explicar y entretener mediante dibujos es a su vez un arte. Un arte también antiguo (por supuesto que no tanto como el rupestre), y de probada eficacia. Cuando la ilustración se complementa con la palabra y el tema es apasionante, estamos sencillamente ante una oportunidad que, como lectores, no debemos perdernos.
Misterios y dioses nos revela el trabajo de Victorio y de Racso. Y tales «descubrimientos» nos llegan de la mano del personaje central: Américo, el narrador conductor, el arqueólogo y maestro, tan sencillo como sabio, tan simpático como tenaz.
Tándem acertado lo integran Cué Villate y Fernández Ortega. El primero, ilustrador y pintor, de quien con anterioridad la Editorial Mecenas publicó el libro Señores de la aguas (2005), y el segundo, Máster en Ciencias, con extensa foja de investigador y vasta participación en eventos científicos nacionales e internacionales; ambos, trabajadores del Instituto Cubano de Antropología.
Concebido inicialmente para los jóvenes, ¿Quiénes hicieron los dibujos en las cuevas? alcanza, por su contenido e interés, más allá del ámbito del adolescente: se inserta en esa singular categoría de los libros que merecen un espacio en nuestra biblioteca familiar.