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Mariela y los Guácharos
Leonardo Depestre Catony , 29 de enero de 2009

La Editorial Letras Cubanas publicó en 2007 el libro Mariela y los Guácharos, de Teresita Gómez Vallejo (Santiago de Cuba, 1940), narradora y artista plástica.

A Gómez Vallejo la conocí cuando tuve el placer de leer sus Cuentos de Gustavo, publicado en 2001, y descubrí esa pasión de la autora por trabajar los recuerdos con lenguaje y estilo naturales. Después del citado libro apareció otro en 2006, Hombre de palabra, del cual nada opino porque no lo he leído. Y ahora llega a nuestras manos Mariela y los Guácharos, con un bello diseño de cubierta del artista Francisco Masvidal, lo cual realza el atractivo del libro.

Del volumen que nos ocupa, una cualidad nos engancha: la maestría de la autora en el arte de narrar de un modo sencillo, refrescante, sin artilugios. Y no se piense por ello que es tarea fácil: ¡escribir con sencillez es bastante difícil! No hay paradoja en ello, solo oficio.

Apúntese también el deleite de la autora y del lector al adentrarse en la naturaleza, en este caso, la venezolana. La vegetación, la flora, ocupa un espacio importante en la narrativa de Teresita. Su libro es un canto a la selva virgen, a la necesaria armonía entre el hombre y la tierra, al deslumbramiento de aquel ante ésta y a la trascendental importancia que para la supervivencia humana tiene el conocimiento de la flora y de la fauna circundante.

Una experta aviadora choca en el aire con una bandada de guácharos o pájaros ciegos y cae en la selva. Deambula herida hasta dar con una aldea indígena donde se recupera y comienza a trabajar esculturas de cerámica para que los habitantes de allí las comercialicen. Tales piezas son descubiertas por un naturalista que se interesa en conocer quién las fabrica. Pero Mariela, la protagonista, ha perdido su identidad…

Libro de trama amena, tensa, que incluye misterios y personajes capaces de mantener sujeto al lector hasta la última página, de él quiero compartir con usted este fragmento donde el lirismo va de la mano con la atmósfera narrativa, y la naturaleza toma alturas protagónicas:

Sus inseguros pasos la llevaban hacia un conjunto de palmeras moriches, hacia las mauritas de frutos escamosos, y así sucedía con otros arbustos, con las enredaderas y las plantas trepadoras. Conocía el mundo vegetal con solo rozarlo, y aquel conocimiento le permitía orientarse en aquel laberinto. Por ejemplo, ahora se encontraba entre lo que no podía ser otra cosa que un grupo de palmas moriches, las cuales, de no estar cerca del agua, tendrían las raíces totalmente secas.1

Leer para el disfrute y para el nutrimento del espíritu deviene un ejercicio saludable al intelecto. La narrativa de Gómez Vallejo ofrece esa oportunidad, al descorrerse como una cinta en movimiento —¿suerte de cine dentro de la página impresa?— que resulta estimulante, se adentra en los sucesos y permite transitar por los capítulos sin darnos cuenta de que nos vamos sintiendo parte de la trama.

La experiencia de la autora como artista plástica (anotemos que trabaja la pintura, la cerámica, la escultura), se percibe en las imágenes y el colorido narrativo, sutil es también el espíritu ecologista que recorre las páginas sin cartel de anuncio clasificado.

Gómez Vallejo ganó el premio La Edad de Oro en su primera convocatoria del año 1972 con el libro El serranito. Después publicó El gato sin amigos (1974) y Sueños de papel (1986), entre otros títulos dedicados a los pequeños lectores.

Apunta la escritora en una nota preliminar que “quizás uno de los aspectos más hermosos de la ficción literaria, es precisamente la capacidad de crear una historia que crezca desde lo irreal hasta lo real, de modo que el lector llegue a estar convencido de que escuchó o conoció cosas parecidas.”

Tal sentido de “complicidad” entre la realidad y la ficción es uno de los mayores logros de Teresita Gómez Vallejo en Mariela y los Guácharos, y la mejor carta de presentación con que un autor puede acercarse al lector en su propósito de establecer un diálogo personal e íntimo mediante la letra impresa.

 

1Teresita Gómez Vallejo: Mariela y los guácharos. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2007, pp. 12-13.

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