El rayo y el trueno necesitan tiempo, la luz de los astros necesita tiempo, los actos necesitan tiempo, incluso después de realizados, a fin de ser vistos y oídos.
Nietzsche (en El loco)
La instauración del horario de verano es una de las medidas que conducen a un ahorro significativo de recursos, principalmente de combustibles fósiles. Esta medida está relacionada con el aprovechamiento óptimo de la iluminación natural, y consiste en adelantar en una hora el horario oficial, en el caso de Cuba donde la mayor parte del territorio nacional está situada al oeste del meridiano de referencia es una medida útil. Por ejemplo, la hora oficial de Cuba es la del meridiano 75, llamado meridiano de Yateras, porque pasa exactamente por ese lugar en la provincia de Guantánamo. La Ciudad de La Habana está situada en el meridiano 82,3. Esto significa que el sol sale en La Habana aproximadamente media hora después que en Guantánamo y se pone también media hora después.
En verano hay más horas con sol y en invierno más tiempo de la trayectoria solar está por debajo del horizonte, o sea, las noches son más largas. El día más largo del año es el día del solsticio de verano y el más corto, el del solsticio de invierno.
Dia más largo en el solsticio de verano
Día más corto en el solsticio de invierno

En los días de equinoccio de primavera y otoño, los días y las noches duran lo mismo, o sea, el sol sale a las seis de la mañana y se pone a las seis de la tarde en cualquier lugar del mundo.
En un lugar como La Habana, situado a una latitud 230 N, las horas-sol son de 13,4 durante el solsticio de verano; de 10,6 en el de invierno y de 12 horas en los equinoccios.
La luz solar puede ser aprovechada incluso antes de la salida del sol y después de la puesta, pues en esos momentos nos llega la luz solar por reflexión difusa de los rayos por la atmósfera.
Este tiempo, conocido como crepúsculo (alba y ocaso), suele durar en nuestro país entre 15 y 20 minutos, esto es, el día claro es más largo entre 30 y 40 minutos por encima de las horas con el Sol sobre el horizonte.
En tabla sobre la relación de horas de luz y hora oficial puede apreciarse en forma gráfica la duración del día en las diferentes épocas del año (para La Habana), esto es, desde qué hora y hasta qué hora es aprovechable la luz natural.
El primer gráfico da los datos de un lugar con horario normal, esto es, sin la implantación del horario de verano. El segundo para un lugar con horario de verano implantado.
En el horario normal se aprecia cómo hay luz aprovechable en los meses de verano incluso antes de las seis de la mañana, horario que es poco aprovechado y sin embargo, oscurece a las siete o siete y media. El horario de siete a nueve de la noche es el de mayor consumo de electricidad.
Tabla sobre la relación de horas de luz y hora oficial
La implantación del horario de verano se realiza de tal forma que ya a las siete de la mañana haya claridad, ya que de siete a ocho es el horario que comienzan casi todas las escuelas y los trabajos.
Sin embargo, con este horario, se alarga la luz del día hasta después de pasadas las ocho de la noche. En Cuba el horario de verano está vigente desde finales de marzo hasta finales de octubre y muchos países lo aplican como medida de ahorro de energía en dependencia de las características de cada cual y se logran disminuciones desde 2 hasta 5 % del consumo de electricidad. O sea, la luz solar aporta energía en las horas de mayor demanda, y contribuye de esa manera a una disminución considerable del consumo de combustibles convencionales y de los apagones.
Referencias:
(Henriquez V.B. Ahorrar con la Luz. Energía y tú, No 0 (oct-dic1997)
El horario de verano Un ejemplo de ahorro y uso racional de la energía. Por Luis Bérriz y Bruno Henríquez. Energía y tú, No 6 (abril-junio 1999)